Warner, poder oculto de la FIFA.

05/27/2015

Sepp Baltter, presidente de la FIFA; Julio Grondona, ex vicepresidente  y cabeza del comité financiero de FIFA y ex presidente de AFA, fallecido hace poco; Michel Platini, presidente de la UEFA; Nicolas Leoz, ex presidente de CONMEBOL. Estos son nombres comunes cuando se habla del poder detrás del futbol. Son las personas que toman las decisiones y manejan el funcionamiento del deporte más popular del mundo, pero ¿le dice algo el nombre Jack Warner? La mayoría de seguidores no saben quién es este personaje, y tal vez, alguno más documentado sabe que es el que maneja la CONCACAF desde hace muchos años. Y bueno, muchos se preguntan, ¿por qué mencionarlo en este momento? Si la Confederación de Centro y Norteamérica no es tan importante, y es cierto, futbolísticamente no es muy importante, pero cuando de tomar decisiones se trata, CONCACAF es una de las organizaciones más importantes. Muchas decisiones se han tomado gracias a sus 41 votos. Y siempre ha sido manejada al antojo de tres desconocidos.

Warner empezó a darse a conocer en el mundo del futbol al volverse dirigente de la Federación de Futbol de Trinidad y Tobago, y desde el inicio fue perseguido por los escándalos, una previa de lo que sería toda su carrera. En 1989 dejó el cargo al ser acusado de imprimir más boletos (45.000) de los posibles (28.500) para el partido que definiría la clasificación de la isla al mundial de Italia. Solo un día después de su salida, Blazer, vicepresidente de la Federación de Estados Unidos, lo convocó para aspirar a la presidencia de CONCACAF, puesto que ganó fácilmente al contar con todos los votos de la unión caribeña de federaciones de futbol, que él presidia, la cual le había permitido estar en el comité ejecutivo de la FIFA, puesto que le favoreció en sus aspiraciones.

Havelange fue el primero en darse cuenta que Warner era el personaje que necesitaba para mantener a su favor los votos necesarios para ganar cualquier disputa, todo por intermedio del dinero. Mientras el presidente Havelange asegurara un flujo de caja para Jack y Chuck, los votos de todo Centroamérica irían en pro de las decisiones del presidente. 10 millones era el presupuesto para ayudar a la CONCACAF, pero Warner logró que Havelange girara 16 millones para la construcción del más importante centro deportivo de Trinidad, 10 llegaron como ayuda y 6 como préstamo que nunca pagó. ¿Cómo fue posible superar el presupuesto de la región en tan sólo una isla? Fácil, las elecciones presidenciales estaban cerca y Havelange quería que Blatter fuera su sucesor. Pero eso no fue todo, poco más de un año después, el proyecto GOAL le dio a Warner 400.000 USD y no contentos, la FIFA le pagó 105.000 USD para usar el centro para un congreso de árbitros. Extraño que la FIFA pague para usar un complejo construido con dinero de ellos.

Así mismo, Trinidad logro ser sede del Mundial Sub-17 y Jack se lucró bastante con el evento. Todos los viajes de las selecciones se hicieron a través de su agencia de viajes (cuando lo normal es que esto lo arregle directamente la FIFA); todos los servicios de comida fueron prestados por la compañía de su hijo; y todas las habitaciones de hotel fueron en propiedades de la familia Warner. Pero esto no es todo, Warner es uno de los vendedores de tiquetes para los partidos de los mundiales más grandes del mundo, y como no, los recibe de FIFA y los revende. La fortuna de Jack cada 4 años crece más y más pero Jack sigue siendo el niño consentido de Blatter. Investigaciones se pidieron al interior de FIFA, pero ninguna prosperó. Los poderosos de Centro América podían seguir tranquilos, el gran jefe los protegía.

Y como no iban a ser protegidos, Warner ha logrado los votos que el presidente de turno de la FIFA quiere y no siempre de manera correcta. En el congreso de 1996, Jack reemplazó al delegado de Haití con la novia del Presidente de la Federación jamaiquina. En el 98, para elegir a Sepp, Warner también reemplazó al ausente de Haití y así, logro otro voto a favor. Sepp sería elegido presidente. Y Jack continuaría recibiendo dinero.

Constantes críticas ha recibido Jack Warner, pero ninguna investigación ha prosperado en la FIFA. Generar votos da el estatus de intocable. Pero hoy, Warner se encuentra en problemas, investigado por la justicia suiza y americana. Corrupción, tráfico de intereses y fraude son algunos de los cargos que se le quieren imputar a este personaje. Muchos secretos podrán salir a flote y resolverán las dudas sobre los ya sonados casos de corrupción al interior del ente rector del futbol. Sepp es el presidente, pero son otros los que generan el mayor poder.

 

(Datos tomados de: www.tranparencyinsport.com, y el libro Tarjeta Roja del periodista investigativo Andrew Jennings)