Una debacle que toca el palco del Camp Nou

04/11/2017

El Barça lo ha vuelto a hacer. Después de los primeros noventa minutos, el Juventus Stadium fue testigo de uno de los mejores partidos de su equipo local, que con un 3-0 arriba pone pie y medio en la semifinales del mejor torneo de clubes de Europa, y como sucedió en el Parque de los Príncipes, deja un mal ambiente en la ciudad condal en torno al apoyo que debe tener su equipo por luchar los títulos que aún tiene en juego.

Dybala opacó por completo a la MSN que en ningún momento del partido pesó. El orden táctico de la Vechia Signora fue toda una muralla, que los de Luis Enrique pocas veces pudieron atravesar y en esas pocas veces, se toparon con excelso Giggi Buffon, que como el vino sigue haciéndose aún mejor. Allegri dirigió de principio a fin a una plantilla que interpretó la sinfonía que debía tocar. Cuadrado, Chiellini, Alves y Dybala fueron los dueños de los duelos individuales al que poca resistencia pudieron presentar los jugadores culés. Los dos primeros disparos del cordobés llegaron como el tiro de un francotirador y aprovechó la mínima opción para mandarla a guardar.

Desde Twitter ya se podía palpar la inadversión que producía el once de Luis Enrique, que volvió a apostar por una defensa de tres (Piqué – Umititi – Mathieu), que en fases del partido pasaba a ser de cuatro con la colaboración de Sergi Roberto. Este movimiento más que aportarle versatilidad en sus primeros 45 minutos,  pareció confundir aún más a un equipo que aún no sabe a qué juega atrás. Y como dicen por ahí la dicha no es completa. Si bien los barcelonistas pedían la salida de Mathieu, no precisamente pedían la entrada del otro discutido, André Gomes, al que después de su penosa participación en Málaga (donde no recuperó un solo balón), le tocó apagar el incendio que fue la ausencia de Sergio Busquets en el pivote defensivo.

Errores en las marcas llevaron a que Mascherano tuviera que custodiar a Chielllini, quien sepultó las esperanzas del Barça de recortar el marcador. Hoy, al igual que en París, el Barcelona demostró la poca versatilidad de su plantilla a la hora de encarar un partido fuera de casa, hoy los hinchas culés saben que de remontada en remontada no van llegar a Cardiff y hoy más que pedir la cabeza de su DT (que se va a final de temporada), piden a la directiva reforzar el equipo con jugadores acordes a su nivel, pues la ausencia de revulsivos en el banquillo del Juventus Stadium, muestran que desde el palco del Camp Nou quedó mucho por hacer en el anterior verano.