Un vinculo eterno

12/1/2016
Oscar Pacheco

Escrito por: Oscar Pacheco

Hoy escribo como hincha de un equipo de fútbol, y como tal siempre he creido que aunque el fútbol te permite disfrutar de diferentes equipos y ligas a nivel mundial, hay un solo amor, sólo unos colores y un escudo a los cuales amar. Pero ocasionalmente el fútbol y la vida nos enseñan lecciones. Luego de meditar todo el día sobre esta catástrofe que nos ha marcado, no puedo evitar pensar que se ha creado un vínculo que no se podrá romper. Un vínculo entre todos quienes de alguna forma tenemos que ver con el Club Atlético Nacional -directivos, empleados, cuerpo técnico, jugadores e hinchada, de la cual hago parte- y toda la familia de la Asociación Chapecoense de Fútbol.

Hoy nos marca la tragedia, nos marca la tristeza, la vida en sus irónicos caminos tenía preparada una tragedia cuando se esperaba una fiesta, una fiesta de fútbol que esperaba dirimir en una cancha quien sería el rey de “La otra mitad de la gloria”. Pero no pudo ser, la vida preparaba dos reyes, un rey eterno y glorioso, Chapecoense con todos sus héroes, un rey que el mundo no olvidará, un rey humilde, guerrero y luchador, que logró la gloria en pocos años y luchaba por más, tanto así que alcanzó la eternidad como un grande y el mundo así lo admite, un rey que ha grabado en el cielo 71 estrellas imborrables, y en el momento de este escrito, 6 estrellas que aún permanecen con nosotros como testimonio de su legado.

El otro rey es un rey en grandeza, Atlético Nacional, una institución enorme, una institución que ha hecho las cosas bien, que soñaba en una cancha hacerse al 100% de la gloria de América en un mismo año y así seguir escribiendo su nombre con letras doradas en la historia del fútbol mundial. La vida no lo permitió, pero este rey de grandeza, y de manera desinteresada, ha ofrecido todo a su apoyo, alcance, logística, ayuda, gestión y lo que se pueda necesitar para aportar en todo cuanto sea posible. Luego de eso, ceder el título, Atlético Nacional realizó un pedido oficial a la Conmebol para que el título sea entregado a la Asociación Chapecoense de Fútbol; con todo que esto implica, historia, dinero, premios, etc. Pero esto pasa a segundo plano, independiente de la decisión de Conmebol, independiente de en cual vitrina quede ese trofeo para el futuro, considero que ambos reyes son campeones, para mi, y para quienes estoy seguro estaremos unidos para siempre por este vínculo. Hoy por primera vez en la historia del fútbol, en una final ambos equipos son campeones, quedará en la historia que la Copa Sudamericana 2016 ha dejado dos reyes, que ahora comparten mucho más que sus colores, ahora entre estos dos reyes hay un vínculo que será eterno, un vínculo entre dos instituciones que ahora están llamadas a ser una sola familia y mirar hacia el futuro juntos, en honor a estos héroes que se fueron mientras en una cancha esperaban luchar por sus sueños.

Hoy más que nunca amo al Club Atlético Nacional, por su grandeza, por su lealtad, por su honor, y hoy más que nunca también siento que desde el fondo de mi corazón quisiera cantar con tal fuerza que llegue hasta el cielo:

ÊÊÊ, VAMO VAMO CHAPE!

VAMO VAMO CHAPE!

VAMO VAMO CHAPE!

ÊÊÊÊÊ ÊÊÊÊÊÊ!!!!!!

ÊÊÊ, VAMO VAMO CHAPE!

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La vida nos ha unido por una tragedia, el fútbol nos ha unido por historia y ese vínculo será ETERNO.

 

Martes, 29 de noviembre.

Juan Esteban Osorio

@Juanes_oz