Un revolucionario llamado Pep

02/13/2018
Oscar Pacheco

Escrito por: Oscar Pacheco

“Hace 30 años, Sacchi cambió el fútbol. En los próximos años se darán cuenta que Guardiola ha hecho lo mismo”, dijo Maurizio Sarri, entrenador del Napoli.

Hace unos 10 años aproximadamente, apareció un señor del Barcelona B, al que le encomendaron la tarea de entrenar al primer equipo, su primer club profesional. Un entrenador inexperto como cualquiera que sale al ruedo por primera vez. Nadie se imaginó que detrás de ese principiante, iba a salir uno de los mejores entrenadores de la historia. Más allá de todo lo que ha ganado, su obra trasciende los títulos; Pep es un entrenador y formador, artífice de uno de los mejores equipos de la historia.

El fútbol se ha vuelto más exigente. Cambió la forma de ver y sentir este deporte a los aficionados, jugadores y entrenadores. Este cambio ocurrió a partir de la revolución de Guardiola en el 2009. Ver jugar a cualquier equipo chico en Argentina, Defensa y Justicia por ejemplo, o en España, equipos como el Celta de Vigo o el Betis que salen jugando de atrás, son valientes, van y buscan el partido se debe en parte a como este señor Pep, ha cambiado el juego.

El fútbol italiano, que recientemente sufrió el golpe de no asistir a la cita mundialista, ha cambiado, al menos en su liga local. Un fútbol tan rígido y tan ortodoxo, ha podido evolucionar. Equipos como Napoli, Lazio o Roma, con entrenadores italianos como Sarri, Inzaghi y Di Francesco, juegan de una determinada forma, con pelota al piso, salen jugando de atrás, buscan el arco rival y están totalmente alejados del tradicional ‘Catenaccio’, táctica cuadriculada en la que defender el arco propio prevalece sobre buscar el contrario. Y hay que preguntarse por qué ha cambiado un fútbol como este.

Guardiola potenció una forma de jugar, que empezó desde hace más de 30 años con Cruyff. Convirtió a Dani Alves uno de los mejores laterales del mundo; hizo debutar a Sergio Busquets, “el mejor medio centro de los últimos 50 años”, según Menotti; potenció a Xavi Hernandez; cambió de posición a Messi, y es uno de los grandes responsables que hoy Lionel sea uno de los dos mejores jugadores del mundo. Eso en términos individuales. Colectivamente, vimos uno de los mejores equipos de la historia, sometía a los rivales, controlaba los partidos, enamoraba con su juego, y aparte de eso, ganaba. Técnicos ganadores, hay unos cuantos. Mourinho es un tipo ganador, pero Guardiola no es cualquier entrenador exitoso, Guardiola no es Mourinho, es un entrenador que se ganó un respeto y un reconocimiento por las formas que utiliza para llegar al éxito.

Su etapa en el Bayern, aunque algunos la minimicen por no haber ganado la Champions, fue exitosa. El éxito no se mide solo en títulos, se mide en lo que deja el entrenador en el equipo que dirige. Que le deja al jugador, como lo hace crecer, y Pep no solo cambió la forma de jugar del Bayern, sino que potenció jugadores. Ubicar a Phillip Lahm de volante central, es obra suya, algunos lo llaman inventor, pero bueno, díganle eso a Joachim Löw, que en el mundial de Brasil también lo puso ahí en algunas ocasiones. Ahora en el City, ha encontrado el funcionamiento, la idea llega al jugador y como es costumbre en él, ha hecho de varios jugadores mejores en su posición: Sterling, Sané, De Bruyne, Silva, Otamendi o Gabriel Jesús.

Algunos quieren justificar y minimizar lo que ha hecho Guardiola, por el talento individual con el que ha contado, pero a cada equipo que va le saca la mejor versión y queda demostrado que su mano es influyente. Pep refundó el juego, no solamente gana partidos o títulos, sino que sus equipos juegan de una determinada manera, se les ve una idea, lo que quiere comunicar. Todo es pensado. Pep es superior en todos los aspectos, es un innovador, un obsesivo que como dijo Sarri, ha cambiado el fútbol. Pocos tipos han sido capaces de revolucionar el fútbol, y este es uno de ellos, aunque a algunos todavía les cueste reconocerlo. Dentro de 20 o 30 años, se hablará del legado Guardiola, como se habló en su momento de Sacchi, de Rinus Michels o Cruyff, y quizás ahí se valore todo lo que ha hecho.


Carlos Barona [@carlitos2396]