Un ídolo inmENZO

11/12/2012

Este 12 de noviembre cumple años uno de los máximos ídolos de la historia Millonaria, ni más ni menos que Enzo Francescoli, el uruguayo que llegó a Núñez como un flaquito desconocido y, a fuerza de goles y títulos, llegó al atrio de las más grandes glorias millonarias. Como homenaje, acá va un repaso de su historia con la Banda.

Francescoli llegó a River en el 83, proveniente del Montevideo Wanderers, cuando el Millo pasaba por un mal momento económico y futbolístico. A eso de le sumaba la difícil tarea de ocupar los zapatos del Beto Alonso, que transitaba el epílogo de su carrera. Explotó con la llegada del Bambino Veira, que lo puso de 9 definido.

Fue goleador del Metro 84 y en el Campeonato 85/86, fue campeón por primera vez. Además, con 25 goles, volvió a ser el máximo artillero. Luego emigró a Francia, pero antes, dejó su firma indeleble con la espectacular chilena a los polacos. Fue el tercero personal en aquel recordado 5-4 que quedó en la retina de cada hincha. Mucho tiempo después, repetiría algo parecido en un homenaje al Burrito Ortega.

Cuando volvió, el Príncipe suplió la rapidez de piernas con la de la cabeza y, de la mano del Tolo Gallego, fue campeón invicto y nuevamente goleador en el Apertura 94. En aquel torneo, se dio el lujo de meterla en la Bombonera, en el histórico baile por 3-0. En total fueron cinco sus gritos ante los “primos”, que lo respetaban como a pocos.

Y si Francescoli ya era ídolo antes, después de consagrase campeón de América en 1996, con Ramón Díaz en el banco, aquella relación subió a un lugar reservado para las leyendas. La imagen del Enzo levantando la segunda Libertadores del club de Núñez es otra de esas que nunca se olvidarán para los Millos. Con River se cansó de gritar, en total metió 136 (en 237 juegos), y ostenta el sexto lugar en la tabla histórica de goleadores, junto con Adolfo Perdernera. Además, se mareó de dar tanta vuelta. Ganó siete títulos, entre los que se encuentra la Supercopa del 97 y el último Tricampeonato (Ap 96, Cl 97 y Ap 97). En el 99, en un Monumental repleto, tuvo la despedida que se merecía.

Sufrió a la par del hincha con el descenso pero hoy prefiere no opinar de River para no ensuciar a nadie. Ídolo de padres e hijos, muchos de los cuales llevan el Enzo antes del apellido, Francescoli cumple hoy 51 pero el regalo de la hinchada, un cariño inconmensurable, que será eterno.

Escrito por @riverinstante , ¡seguinos en Twitter!