Terquedad

03/20/2017

Viendo los vídeos de Daniel Buitrago en Cortuluá lo que más me llamaba la atención era su buena pegada de media y larga distancia. Así anotó goles importantes ante equipos de quilates como el propio Millonarios. En Santa Fe, Daniel ha pasado a jugar en la primera línea de volantes y el arco le queda demasiado lejos como para intentar rematar.

Buitrago es la fiel radiografía de lo que ha sido Santa Fe este semestre. Lejos del arco y con talento sacrificado en la banca o en posiciones defensivas para mantener el invicto de Castellanos o el invicto del equipo en la Liga. Santa Fe se ha dedicado todo campeonato a defender, y sí, fue una fórmula que el año pasado dio resultado, pero eso fue el año pasado cuando era un equipo sin hombres ofensivos y que tuvo que resguardarse en una línea de 3, y a veces 5, para minimizar sus deficiencias.

Hoy Santa Fe, a pesar de las lesiones, cuenta con cinco volantes ofensivos. Sí ¡cinco! Jonathan Gomez, Omar Perez, Kevin Salazar, Johan Arango o Daniel Buitrago podrían ser titulares en cualquier equipo del fútbol colombiano y en Santa Fe o ven pocos minutos o juegan en otras posiciones por darle privilegio a los Javier López o Héctor Urrego. Nos quedamos con los invictos, con mantener el arco en cero, con los números y nos olvidamos de lo más importante: el juego.

Que la seguridad defensiva es importante, claro. Que los equipos se arman de atrás para adelante, por supuesto. Pero el fútbol tiene dos fases, y Santa Fe ha abandonado totalmente la ofensiva. No pudo ganarle a Tigres en Techo; no logró pasar del 0 a 0 con Patriotas en El Campín; y contra Cali y Millonarios no remató al arco. Los números asustan: 5 goles por Liga en 8 partidos y 9 en 12 por todas las competencias, son muestra clara de un equipo que sufre para generar peligro en el arco rival.

La línea de 3 en Santa Fe no daba para más desde hace rato, pero ahora con la lesión de Tesillo el mal se agravó. López, el mismo que no iba a ser parte del plantel y que se quedó a última hora, es quién lo reemplaza, pero es muy limitado, lento y no le da salida al equipo desde atrás, sino que revolea el balón a cualquier parte. En conclusión no sirve como líbero. A su lado tiene a Urrego, que es de sus mismas caracteristicas, muy bueno por arriba, pero bastante quedado por debajo.

No existen transiciones de defensa a ataque y por momentos el equipo se ve muy largo. Costas está casado con su idea, en rueda de prensa la ha defendido y aunque es consciente del poco volumen ofensivo de su equipo, se hace el de la vista gorda con el esquema y mira para otro lado. Él es terco, no porque sea soberbio o malo, sino porque los técnicos tienen esa esencia.

Pero Gustavo, ese no sos vos. Vos acá antes atacabas. Vos antes ibas para adelante. Vos pediste a Stracqualursi y lo estás dejando morir de hambre, ni un baloncito le tiras. Con tu planteamiento ultradefensivo Santa Fe se queda sin respuestas cuando recibe un gol en contra, pasó en La Paz y en el clásico). Vos ya te reinventaste el año pasado, ahora deja la terquedad y vuelve a tu fútbol. Vos sos el único que puede revertir esta situación. Nosotros te conocimos de otra manera.