Salgan a jugar como niños

10/5/2017

Después de Francia 1998, la selección Colombia vivió una crisis profunda. Haber estado en tres mundiales consecutivos dieron paso a tres eliminatorias donde se fracasó rotundamente. No se lograba el cupo ni al repechaje, hasta que un día nos encomendamos a Ospina, Yepes, Sánchez, James y Falcao; logrando el objetivo, volvimos a un Mundial, de hecho, fuimos a Brasil y logramos la mejor participación histórica de Colombia en un Mundial de fútbol de mayores.

Digo fuimos porque cumplí el sueño de niño de acompañar a Colombia a un Mundial, una de las mejores experiencias de mi vida; sueño con ir a Rusia a acompañar a mi amada selección de nuevo, pero antes tenemos un partido vital, muy similar al de Chile hace cuatro años, en el mismo estadio y con varios protagonistas en el campo.

Siempre me he preguntado que se dice en un vestuario antes de un partido de fútbol y sueño con ser quien dirija en uno de ellos, me gustaría saber cuáles son las indicaciones que un cuerpo técnico le da a sus jugadores, cómo los motivan y cómo un mensaje se puede dar de varias maneras. La forma de hablar de ‘Bolillo’ Gómez no se parece a la forma de expresarse de José Pekerman; hoy quiero hacer una prueba, voy a hacer de técnico y voy a dar las indicaciones yo.  Voy a intentar hacer de Don José, el hombre que nos regresó la esperanza.

<< Hace casi cuatro años, el viernes 11 de octubre de 2013, también estábamos aquí, en este mismo espacio, en este mismo camerino. El estadio casi que cobraba vida como hoy, un país entero se encomendaba a nosotros, a un triunfo que de Barranquilla nos llevara a Brasil. Ser eliminados no era una opción y ustedes dejaron claro que saben reponerse a cualquier adversidad y ese partido frente a Chile nos dejó claro lo grandes que son como jugadores y lo grandes que son los que están afuera como soporte. Ellos jugaron con nosotros, patearon desde sus casas y desde las gradas ese penal de Falcao que nos clasificó al Mundial.

La vida da muchas vueltas y el fútbol nos vuelve a dar esta oportunidad. Esta vez no es Chile, hoy es Paraguay, pero eso no es lo importante, lo más importante es que somos todos nosotros nuevamente, en la cancha seremos millones de colombianos intentando lograr el gol de la victoria, el de la tranquilidad, el gol que nos llene de emoción y nos lleve a Rusia. Hoy es el día de ser un equipo, no importa quien pueda anotar, interesa que celebremos todos juntos porque si hoy ganamos, gana un país. Mañana todos seremos héroes de una nación necesitada de ilusión.

Tantos partidos y tantas experiencias, es seguro que no les voy a enseñar a jugar ahora, ya ustedes saben que deben hacer dentro de la cancha, lo que si les puedo decir es que, de cada paso, de cada decisión, se hablará siempre. Respaldar a nuestro compañero, ser opción de pase, tirar un buen centro, son cosas que entrenamos todos los días, lo que no se entrena es salir allá, escuchar el himno que nos representa y ser conscientes de lo que vivimos y podemos hacer vivir.

¿Quieren vivir de nuevo la experiencia de Belo Horizonte que parecía los Carnavales de Barranquilla?, ¿quieren volver a escuchar el himno de Colombia en un Mundial?, ¿quieren volver a jugar, mínimo, cinco partidos en un Mundial? Si la respuesta a todo es sí, empecemos por el partido de hoy, juguemos una final como si de este partido dependiera todo. No quiero presionarlos, pero allá afuera hay un país queriendo jugar este partido y ustedes son unos privilegiados de poder hacerlo, de poder representarlos y llenarlos de emoción esta noche.

¿Podemos perder? Claro que podemos perder, es fútbol, aquí se gana, se empata o se pierde, como en cualquier otro partido, lo diferente a los demás partidos es que nuestras familias y los aficionados han puesto toda la confianza en que vamos a darle este momento especial. Dejen toda presión aquí, yo la asumo por todos, jueguen como niños, ellos juegan a divertirse, sin la presión de un resultado, juegan porque aman este deporte, amen así este partido, amen jugar con sus compañeros, disfruten cada aplauso, cada pase, cada gol. Si anotan celebren, griten, bailen, lo importante es que 10 segundos después ya estén buscando anotar otra vez porque no quedaron satisfechos con una sola celebración.

Colombia ha jugado cinco mundiales, ustedes pueden jugar el sexto. Han trabajado mucho, han sacrificado más que muchos para estar en este camerino. Ponerse la camiseta amarilla con la que van a salir a la cancha es un privilegio, no muchos la han usado, por eso den todo, den lo máximo, saquen fuerzas cuando ya no queden más, y ganemos, ganemos hoy y nadie, nunca, podrá decir que no lo dejaron todo en casa.

Hoy, los paraguayos deben sentirse extraños, lejos de su casa, que el público y su fútbol sean argumentos para que nunca se encuentren, para que se les olvide que también son profesionales en esto. Los voy a aplaudir, ¿saben por qué? Porque ustedes, todos, son mis hijos, esos hijos que cualquier padre quiere que triunfe, y ustedes van a ser ganadores hoy, van a ganar un partido, van a ganar cariño, van a ganar agradecimiento y sobre todo, van a ganarse un espacio en el corazón de cada uno de los colombianos que confía en ustedes.

Ahora sí, salgan, corran, respiren, sean ustedes, sean felices, sean respaldo, sean unión, sean la palmada en la espalda para el otro, no teman equivocarse, no teman contagiar al estadio su alegría. Dejen todo que hoy es el día de hacerlo. Vamos…>>