Regresa la Mafia

08/15/2018
José Cortés

Escrito por: José Cortés

Hace un par de años muchos recibíamos con buenos ojos las noticias que llegaban desde Suiza. La policía capturaba a unos dirigentes y una juez de Nueva York se preparaba para revelar los grandes casos de corrupción que sucedían dentro de la FIFA. Conmebol y Concacaf eran las federaciones mas salpicadas y la que mas corruptos sumaban a la larga lista de casos que poco a poco se iban conociendo. Los espectadores del mundo nos asombramos al ver como el órgano rector del deporte que amamos se manejaba como cualquier cartel mafioso. No venden droga, pero saben que su producto tienes mas fieles y mas dinero. La corrupción tumbó a varios poderosos, pero al parecer, nada va a cambiar.

 

Dirigentes en la cárcel, empresarios acusados, adjudicaciones de mundiales en sospecha, corrupción, secretos, sueldos desconocidos, poca transparencia. La FIFA no ha cambiado, y no va a cambiar. Después de ver la forma en como se trató la investigación de Michel García (el famoso informe García) las esperanzas se empezaron a desvanecer. Aunque el informe contaba los sucios secretos de las adjudicaciones corruptas de los últimos mundiales y describía los malos comportamientos dentro de la organización, su publicación se frenó por supuestos motivos legales y el investigador terminó renunciando a su cargo. La salida del investigador fue un golpe fuerte para aquellos que soñamos con ver un futbol mas transparente.

 

Los primeros años de Infantino nos dejaron las sospechas que nada iba a cambiar: su actitud relajada ante las denuncias de corrupción,  sus constantes violaciones a las reglas internas y sus implicaciones en la salida de oficiales opositores alertaron al mundo. Pero hoy, la FIFA acaba de demostrar que su manejo seguirá siendo secreto y que las posibilidades de limpiarla son casi nulas. Nadie, absolutamente nadie va a resignar los montones de dinero que el futbol da, y estos grandes directivos lo acaban de demostrar con la publicación del nuevo Código de Ética: la FIFA hizo desaparecer del texto la palabra corrupción y debilitó la persecución de delitos como el soborno (sí, el mismo que tiene hoy en juicio a varios dirigentes suramericanos).  El numeral 12.1 es claro: “Soborno, apropiación de fondos y manipulación de partidos no podrán ser perseguidos después de 10 años”. Así es, hoy los corruptos en Zúrich destapan una botella de champan.

 

Y para poner la cereza en el helado, la FIFA añade un numeral sobre la difamación y pone limites a lo que sus funcionarios puedan decir o denunciar. Hoy todos los trabajadores que deban cumplir este código podrán ser castigados por “…dar cualquier declaración en contra de la FIFA…”. Desde hoy, cualquier persona que quiera denunciar o poner en entre dicho un caso deberá esperar a tener una investigación completa para poder hablar. Una de esas investigaciones que siempre nacen con una denuncia o sospecha. Bajo esta regla, quién se atreverá a denunciar? La FIFA se cuida, y al estilo de la mejor mafia, crea reglas que les permita seguir gobernando de la misma manera corrupta que lo han venido haciendo.