¿Qué hace falta para ser feliz?

08/8/2017

En el mundo del fútbol, como en la vida misma, encontrar la felicidad no depende de lo cómodo que estés, de la posición que tengas, de lo bien rodeado que te encuentres o los millones en tu cuenta bancaria. La felicidad de un ser humano depende de tantos factores que no me alcanzarían los 2500 caracteres de este artículo para explicarlo, pero vamos a tomar el ejemplo de 2 futbolistas profesionales para tratar de dar a entender la idea.

Tenemos 2 casos emblemáticos que se han presentado este verano, en los cuales por distintas circunstancias, los jugadores han mostrado su interés en cambiar de club. Neymar Jr. Da Silva es el jugador de su generación con el futuro más prometedor y un seguro (si nada extraordinario ocurre) Balón de Oro en el futuro. El brasileño de 25 años decidió marcharse a París para jugar en el PSG.

Neymar había sido fichado por el Barcelona en 2013 y gran parte de la decisión de ir al Camp Nou fue influenciada por jugar al lado de Lionel Messi; todo un sueño. Pero ‘Ney’, antes que futbolista, es un ser humano y sus sueños han cambiado. Ahora el paulista, que llegó al Barca con 21 años, quiere ser el número uno y junto a Messi, jamás lo será. Su motivo de felicidad, jugar al lado del 10 argentino, ha quedado a un lado y su felicidad, pasa a ser otra.

La otra novela de este verano, fue el episodio de Cristiano Ronaldo que mostró intención de irse del Madrid. A comienzos de la Copa Confederaciones, se filtraron palabras del portugués, donde se aseguraba que deseaba marcharse del Real. Palabras que suenan más, como la intención de irse España o escapar a un lugar donde la prensa no lo “persiga”.

Cristiano es el jugador más mediático (por encima de Messi) y como jugador tal, todos los días circula información, cierta o no. Las palabras de CR7 para el mes de junio fueron motivadas por rabia (recientemente acusado de fraude fiscal) por el hecho de verse siempre expuesto a la palestra pública, sintiéndose víctima de una situación que a cualquiera pondría nervioso.

Cristiano, quien es el máximo candidato a ganar el Balón de Oro de este año (5to en su palmarés), siendo pilar y referente en este Real Madrid, sintió que la felicidad no estaba en España, sino en un lugar que le diera tranquilidad. Ambos casos, reflejan que al final del día la felicidad no es una regla exacta y hay cosas intangibles, que están por encima de todo lo que podría tener dentro de sus clubes.


Eduar José Brieva [@Grandesdatos]