EDITORIAL | ¿Qué está pasando?

04/9/2018
PaseAlVacio

Escrito por: PaseAlVacio

El deporte es un lugar que se ha ensuciado mucho. Los representantes de jugadores no tienen escrúpulos y venden a sus representados como cualquier objeto, sin importar su desarrollo profesional. El dopaje es un negocio multimillonario en el que están metidos médicos, entrenadores y dirigentes. Los valores se dejaron a un lado y ahora sólo importa el resultado sin importar el camino para llegar a él.

Los deportistas son reclutados cada vez a más temprana edad. No culminan su formación académica, no terminan de desarrollarse como jóvenes, son alejados de sus familias y lugares de nacimiento, para ser exigidos al máximo nivel. Entre más pequeños y más ignorantes las personas son más fáciles de manipular y esto en el deporte se está tornando mortal.

En menos de dos meses han muerto cuatro futbolistas menores de 31 años. Los equipos sacan escuetos comunicados en los que no se revelan las causas de su muerte y los diarios replican la noticia obtenida de una agencia sin investigar a fondo. Además, la inmediatez de la información hace olvidar rápidamente los hechos por más graves que sean. Estamos hablando de jóvenes deportistas de países desarrollados que, se supone, tienen buena alimentación, acceso a la salud y monitoreo continuo por parte de sus clubes, entonces la pregunta es: ¿Qué está pasando?

Samba Diop tenía 18 años, jugaba de defensa en las reservas de Le Havre (Francia) y fue encontrado muerto el 6 de abril en la casa de sus padres. Bruno Boban había nacido en 1992 y el pasado 25 de marzo murió en una cancha de fútbol mientras disputaba un partido de la tercera división de Croacia. Thomas Rodríguez tenía 18 años, era parte del segundo equipo del Tours y fue encontrado muerto el 9 de marzo. David Astori era el capitán de la Fiorentina, tenía 31 años y fue hallado muerto en la concentración de su equipo en Udine.

Los casos de los más jóvenes son muy parecidos, encontrados muertos mientras dormían, y son los que menos se han investigado. Los de los más grandes fueron producto de fallas cardíacas, que de haber sido detectadas a tiempo nos hubieran ahorrado dos entierros. Los futbolistas se pueden morir como se mueren a diario otros profesionales, pero si llama la atención que se mueran a tan temprana edad y en circunstancias tan dudosas.

Las familias de los deportistas tienen que estar cada vez más cerca de ellos para monitorear que sustancias les brindan al interior de los clubes. Es inaceptable que los jóvenes sean usados para el beneficio de laboratorios farmacéuticos que desarrollan suplementos con contra-indicaciones. La victoria es importante en el deporte, pero nada será más importante que la vida de las personas. Creemos en los valores del deporte y los defenderemos por encima del lucro y la victoria con trampa.