¿Por qué no puedo vivir con pasión el fútbol extranjero?

07/15/2017

A la espera del comienzo de temporada de las ligas europeas y sólo con las ligas de este lado del Atlántico en marcha, he tenido tiempo para reflexionar sobre aquel tema que siempre se repite: ‘solo se puede vivir con pasión el fútbol del país en que uno nace’.

Empecemos en orden. Soy modelo noventa y un apasionado por el balompié desde que tengo conocimiento. Salí de mi ciudad natal a los cinco años y en la ciudad a la que llegué a vivir, este deporte no era de primer nivel, aunque seamos sinceros, no me tocó la época más ‘dorada’ de los equipos colombianos, ni en el ámbito local y muchos menos en el internacional.

Doy las gracias por nacer en esa época, pues en Colombia, en cualquier lugar de una ciudad principal, se podía disfrutar de TV por cable y así mismo de los canales internacionales de deportes, donde cada fin de semana se podía encontrar cualquier cantidad de fútbol europeo, que te transportaba y te hacía sentir como si se jugara en tu barrio.

Crecí viendo a Zidane en la Juventus y convirtiéndose en campeón del mundo en Francia 98, junto a un equipo plagado de estrellas que logro recordar con facilidad. Disfruté con cada partido de Champions League del Real Madrid de Vicente Del Bosque, del cual tranquilamente podría dar de memoria la formación. RONALDINHO (y lo pongo en mayúscula), me hizo amar este deporte; sin ser simpatizante del Barcelona estaba obligado a ver cada una de las apariciones de sus equipos, pues él me demostró que el fútbol es mucho más que un simple juego.

Y así podría enumerar infinidad de alegrías y gloriosos momentos que he disfrutado viendo partidos europeos: del Milán de Kaka, el Barcelona de Pep Guardiola y Messi (el mejor equipo que vi en mi vida) y ahora el Real Madrid de Cristiano. Por eso me pregunto ¿por qué no puedo vivir con pasión el fútbol extranjero?

Les juro que he intentado cualquier cantidad de veces, ver y vivir el balompié de mi país, y no puedo decir que todo lo que veo es malo, porque siempre hay alguien que me sorprende, pero entro en una comparación odiosa con la táctica y técnica que acostumbro a ver, y siempre sale desfavorecido el deporte local.

No digo que la liga nacional apesta ni mucho menos, pero en lo que a mí se refiere, no encuentro ni un solo atractivo al seguirla, es más, admiro a los hinchas colombianos que ven un partido de su club y así sea el peor, al otro día se levantan amándolo más y pensando que en algún momento su equipo será el mejor del universo. Pero no tengo ese pensamiento, lastimosamente soy más perfeccionista y un fútbol donde veo que hay diez en un arco y diez en otro, y alguien solo corre a llevar la pelota no me va a apasionar jamás.

Estoy contando los días para que empiece la pretemporada europea, y me trasnoche pensando en esa Champions League con los equipos europeos, súper reforzados y con tiempo de trabajo, un Barcelona con sed de ganar, una Juventus con deseo de revancha, un Bayern con un James hambriento y un Real Madrid con la oportunidad de repetir la historia.

Lo confieso, he suspirado.


Juan Sebastián Montes Urbina [@Juanse_Montes]