Pipita…liano

05/10/2017

Gonzalo Higuaín se pone la camiseta de la Juventus, así como se ponía la del Napoli, y se transforma en uno de los mejores delanteros del mundo. El 9 nacido en Brets, Francia, pero internacional con Argentina, es determinante con sus equipos en Europa, sin embargo es muy errático con la albiceleste.

Dicen que El Pipita, hijo de El Pipa Jorge Nicolás, no aparece en los partidos importantes, pero evaluando su rendimiento en grandes eventos siempre ha destacado, y a excepción del Barcelona, el saldo es positivo, tanto a nivel colectivo como individual. Jugando para el Real Madrid disputó nueve derbis ante el Atlético con números muy favorables: seis victorias, dos empates y una sola derrota. Con el 20 a la espalda vulneró la resistencia colchonera en cinco oportunidades e hizo tres asistencias; participó de ocho goles en nueve partidos.

En Italia ante rivales como el Milán, Inter o Lazio el historial también es bueno. Ante los rossoneros jugó trece partidos (siete victorias y tres empates) y participó de seis goles (cinco anotaciones y una asistencia); frente a los neroazzurros marcó cinco goles y cuando lo hizo su equipo no perdió; y ante las águilas consiguió un gol por partido: trece en trece. Contra la Roma el duelo es parejo (cuatro victorias para Higuaín, cuatro para la Roma, y un empate), pero siempre que Gonzalo anotó su equipo ganó (tres veces el Napoli y una la Juventus) y en el único encuentro de eliminación directa en la Copa de Italia 2013/14 los azzurri eliminaron a la loba en el ‘Derby del Sole’ e Higuaín aportó un gol en el partido de vuelta.

El delantero tiene una hoja de vida envidiable. No cualquier delantero completa más de 10 años en el primer nivel del fútbol mundial en escuadras como Real Madrid, Napoli o Juventus. Además, ha sido campeón en todos los equipos. En España conquistó tres Ligas, participando activamente en la 2011/12, en la que fue el segundo goleador de su equipo con veintidós tantos (y cuarto de la liga detrás de Messi, CR7 y Falcao). Además ganó dos Super Copas y una Copa del Rey.

En Italia los títulos con el Napoli llegaron en 2014. El equipo del sur se impuso en la Copa, torneo que había ganado una vez en los últimos 20 años, y la SuperCopa de Italia, en la que Higuaín anotó los dos goles del empate en la final ante la Juventus -luego se impondría el Napoli por penales e Higuaín acertaría el suyo-. El delantero forjado en las inferiores de River Plate entró al olimpo de los jugadores argentinos en Italia al convertirse en capocannonieri de la Serie A 2015/16. Título que sólo habían conseguido -en solitario- sus compatriotas Diego Maradona, Gabriel Batistuta y Hernán Crespo. Las grandes ligas. Los pesos pesados. Los mejores delanteros que dio el potrero del mundo en las últimos tres décadas.

Con la Juventus todavía no ha levantado su primera copa, pero tiene la Serie A a tres puntos, siendo el goleador del equipo con 22 tantos (33% de los goles totales); está en la final de la Copa de Italia, en la que conquistó tres goles en la serie semifinal ante el Napoli; y ya tiene tiquete para la final de la Champions League en la que también fue determinante anotando dos goles en las semifinales ante el Mónaco francés.

Ahora ¿por qué Higuaín no es el mismo con la selección y erra en momentos de mucha tensión? Porque en la albiceleste no siente el respaldo y la confianza que le brindan en Italia. En Napoli era líder indiscutible de una escuadra que peleó mano a mano con la poderosa Juventus. A comienzo de curso el mejor equipo del torneo, la vecchia signora, pagó 90 millones por su pase y en estas instancias decisivas de la temporada, su capitán Buffon salió a respaldarlo. En su país la presión le nubla la vista; los insultos personales le hacen temblar las piernas; y la acumulación de finales perdidas y goles errados le tensionan los hombros y le pesan en la espalda.