Palabras al CHAPECOENSE

11/29/2016
Oscar Pacheco

Escrito por: Oscar Pacheco

Cuenta la leyenda que Andrés Escobar encabeza el pasillo con el que son recibidos jugadores, cuerpo técnico, periodistas y miembros de la tripulación que perdieron la vida cerca a Medellín, persiguiendo el sueño del Chapecoense de ser campeón de la Copa Sudamericana. Un gesto que se ha convertido en algo habitual en los campos de fútbol para hacer reconocimientos a campeones, es usado hoy en el cielo para recibir a todas las víctimas del fatal accidente que Dios llamó a su santa gloria. El fútbol es mucho más que un deporte, eso lo sabemos todos los que adoramos ver a un ejército de gladiadores luchar a diario por un balón. Hoy más que nunca, como hinchas de este hermoso deporte, debemos estar unidos alrededor de un equipo que puso a soñar a una hinchada que nunca pensó que esto podría suceder, que viajaban por un sueño y siempre serán recordados como leyendas. Una profunda tristeza nos embarga hoy, todavía no creemos que tragedias como esta sean reales, parecen una pesadilla de la cual queremos despertar y no es posible. Somos aficionados del fútbol, tenemos nuestras preferencias con respecto a los equipos que apoyamos dentro de una cancha, y amamos ver nuestro deporte cada vez que podemos, pero hoy ese deporte pasó a un segundo plano, hoy la tristeza y la desazón va más allá de una derrota. La pérdida de la vida de cualquier persona siempre es motivo de tristeza, la pérdida de muchas vidas es motivo de unión entre todos, sean simpatizantes o no de éste deporte. Un pequeño gigante, un equipo chico que ya había entrado en la historia por llegar a la final Sudamericana venciendo a rivales de poder, un equipo que demostró como muchos otros, que siempre se puede, si se tienen ganas. El sueño llegó a un trágico final, los designios de Dios son impredecibles, hay que tener mucha fuerza y fe en estos momentos, acompañamos a nuestros vecinos brasileños en su dolor. Dos de quienes escriben estas palabras, viajaron en avión en horas cercanas a las del siniestro, no podemos creer aún cómo pasa la vida por delante, y a veces no la valoramos sino cuando estamos a punto de perderla, tenemos que dar gracias a Dios por nuestras vidas, y pedir fuerza suficiente para los familiares y amigos de todos aquellos que se fueron al cielo. Son días como hoy los que nos demuestran que el futbol es capaz de unir a muchos. Ver las reacciones del mundo futbol, ver los esfuerzos de la hinchada de Nacional por ayudar, de los pobladores, de rescatistas y médicos, ver el profesionalismo de la prensa al cubrir la tragedia me demuestra que el poder del futbol es demasiado grande. Ver a sus rivales en Brasil pidiendo que se le dé una garantía de permanencia en primera división por tres años y préstamo sin costo de jugadores me llena de emoción y de optimismo. No solo recibimos la lección de parte de los jugadores del Chapecoense de que no importa el nombre, la historia, el poder de un equipo, importan sus sueños, su lucha, sus ganas por lograr algo, sino que también recibimos la lección de que todos unidos podemos hacer más por los demás. Voces de jugadores de Nacional piden el titulo para el equipo brasileño, y muchos hinchas se suman a esta petición, a lo que el club responde elevando petición a la CONMEBOL solicitando que el equipo brasilero sea declarado campeón del torneo. Durante el torneo los jugadores no dejaron soñar y nos hicieron sonreír con su gesta, después de la tragedia, la unión del mundo alrededor de los fallecidos nos hace soñar con una linda humanidad, y en épocas de violencia y problemas nos hace ver que el humano es muy bueno cuando se lo propone, que la sociedad aún tiene bastante cosas buenas para dar. Aunque Chapecoense, como club, no necesita una copa póstuma, porque ellos ya eran campeones para todos, es un síntoma importante la reacción del mundo del fútbol en solidaridad con las familias de las víctimas. Hoy, queremos creer después del pasillo de bienvenida, en el cielo se repite el video de la celebración que se dio después del juego ante San Lorenzo, bailan samba, recordando que para los brasileros el fútbol es una fiesta. GRANDE CHAPECOENSE, QUE DIOS LOS TENGA EN SU GLORIA Situaciones como estas nos recuerdan que la vida es un momento. Que hay cosas más importantes que ser goleador, balón de oro, levantar una Champions o un Mundial... que la vida está por encima de todos, incluyendo el fútbol, y que somos mejores cuando nos unimos, así sea en un momento de dificultad como el que se vive. De parte de todo el equipo PaseAlVacio, ponemos en oración a quienes fallecieron y pedimos fortaleza para todas sus familias.