No lo den por muerto

11/2/2016
Julian Acosta

Escrito por: Julian Acosta

Llegó el día. Guardiola jugaba su primera final en esta edición de la UEFA Champions League ante el equipo de sus amores. Durante las últimas semanas mucho se habló de Pep y su Manchester City. Sus seis partidos sin conocer la victoria, la goleada en el Camp Nou y derrota en el derbi de Manchester, ensombrecían la figura del técnico catalán de cara a su nuevo proyecto en el Etihad Stadium. El partido no decepcionó ni en emociones ni goles. Messi brilló en el primer tiempo, marcó el 1-0 , en una contra esplendida inciada y finalizada con el rosarino, en la primera oportunidad que tuvo el equipo culé. El 1-0 sorprendió a todo el equipo ciudadano y las sombras se ciñeron sobre los recuerdos de las últimas temporadas en el Etihad Stadium. El Barcelona hizo lo que quiso con el equipo de Guardiola en los primeros 40 minutos del partido, tuvo múltiples ocasiones para ampliar la ventaja y enterrar las ilusiones de todos los aficionados citizens. El fútbol es un estado de ánimo dijo Pep en rueda de prensa y cuanta razón tiene el catalán. Un error de Sergi Roberto metió nuevamente al City en el partido, que se fue al descanso igualando a uno con el equipo Blaugrana. Y llegó el segundo tiempo, unos 45 minutos que fueron todos del equipo de Guardiola. Sterling, Silva, Gundogan, Agüero… prácticamente todos los jugadores del City dispusieron de ocasiones claras de gol, las cuales fueron creadas por la sabia de decisión de Guardiola de aprovechar las dos autopistas dejadas por los pobres laterales del Barça, ya que ni Digne ni Sergi Roberto estuvieron a la altura del partido. Guardiola pasó del rídiculo del Camp Nou, al repaso táctico del Etihad en pocos días. Sin embargo, para sus detractores, su victoria ante el Barça no es muestra de nada, pues las bajas de Piqué, Iniesta y Alba, restan mérito a su trabajo y aún no borran sus caídas en semis de Champions contra los tres grandes de La Liga. La tendencia y la lógica de las redes parece la misma, cuando el City pierde es culpa de Pep, pero cuando su equipo gana es por los errores de su rival. Por ello siempre me asalta la misma duda ¿Por qué cuesta tanto reconocer su trabajo y categoría como DT? Parece que esto solo tiene solución si el catalán alza la Champions League con otro equipo diferente al FC Barcelona.