Muchas gracias James Rodríguez

05/17/2017

Es difícil como colombiano sentir la sensación de que tu jugador insignia deja uno de los equipos más históricos del mundo. Hace 3 años, fue una lesión la que marcó un quiebre en nuestro más grande goleador. Ahora, es nuestra estrella la que le dice adiós al sueño que todo futbolista quisiera cumplir: jugar en el Real Madrid.

No existen palabras o adjetivos que describan la desazón de ver a tu ídolo despidiéndose de uno de los estadios más míticos del fútbol. Sabemos que pasarán años para que en Colombia vuelva a nacer una leyenda que pise el Bernabéu. Una zurda artística que deslumbra magia e ilusiona a los que amamos este deporte, y en especial a James Rodríguez.

Como colombiano duele: Nos tocó ver cómo la prensa española lo ninguneaba y lo trataba como quería. Batalló contra las campañas de desprestigio que relucían en las portadas de Madrid. La crítica destructiva se volvió parte de la cotidianidad de ‘nuestro 10’. ¿Quién podría resistir estar en un lugar donde no lo quieren?

Nadie sabe qué será del futuro de su carrera. Tal vez el fútbol tenía preparado que triunfara en otro equipo. Tal vez las cartas estuvieron en contra de su carrera con el Madrid. Pero James se va con la cabeza en alto. Sus números quedaron enmarcados en las vitrinas del fútbol internacional. Se marcha como los grandes: levantando a uno de los públicos más exigentes y críticos del mundo. Un lugar donde han pitado a leyendas del madridismo como Cristiano o Casillas.

Pero también entendí muchas cosas. Aún hoy, hay periodistas que lejos de su fanatismo, reconocen el talento de James. No quedan más que palabras de afecto a todo lo que hizo Edu Aguirre por nuestro crack. Gracias por la insistencia con la que enfrentaste a todas las falacias de una prensa dañina, gracias porque tal vez sientes un poquito de esta melancolía que hoy inunda a los colombianos. Gracias, sobre todo, por hacer sentir importante a James Rodríguez en un lugar donde no lo hacían sentir así.

A Marcelo también, muchas gracias. Las muestras de afecto del brasileño, le daban un respiro a James. Lo sacaban de esa espiral de señalizaciones injustificadas. Y así, fueron llegando un sinfín de vigas que ampararon a nuestro jugador y lo hicieron luchar hasta el final.

James, alguna vez les contaré a las nuevas generaciones que un jugador nacido en Colombia, levantó al público del Santiago Bernabéu. Qué se dio la grandiosidad de tener la 10 del Real Madrid. En este momento, hay que estar tranquilos. Las oportunidades llegarán y seguirás demostrando que haces parte de la élite de jugadores excepcionales. Solo queda decir: gracias por permitirnos vivir tu sueño como el nuestro.


Oscar Felipe Lozano [@Oscarfloz]