Messi tiene las llaves del F. C. Barcelona

08/25/2017

El Verano del 2017 ha sido muy especial en Can Barça. La directiva del Barcelona hizo la autocrítica necesaria tras el bicampeonato europeo del máximo rival. Reforzarse y volver al estilo que le hizo brillar era la consigna número 1 del club. Verratti era el objetivo número 1 de la directiva, que veía en el italiano un jugador que podría devolverle categoría a un medio campo que se ha venido desdibujando tras los fichajes de Arda Tura y André Gómes.

Bartomeu fue por lana y salió trasquilado. El pago de la cláusula de Neymar por parte del PSG fue el golpe más duro que ha recibido el presidente culé en toda su vida. Los directivos del Barça aún no se reponen del fin de la MSN y más allá de eso, ven como el mercado se infla cada vez que el club demuestra interés por algún jugador. A todo esto, se suma un factor tremendamente importante: Messi, la máxima figura histórica del club, su jugador insignia y principal argumento para estar en la élite del fútbol, aún no firma su renovación. El argentino es consciente que esta directiva, luego de la salida de Zubizarreta, ha tenido pocos aciertos a la hora de incorporar jugadores que permitan mantener el nivel y el estilo que los llevaron a ser el mejor equipo del mundo, y en estos momentos parece pensarse con mayor detenimiento la conveniencia de permanecer en Cataluña.

Messi espera con calma. Quedan muy pocos días para cerrar el mercado de fichajes y saber cuáles serán los refuerzos que llegarán a la ciudad condal para rodearle. De momento Paulinho, Deulofeu y Semedo han sido las únicas incorporaciones del equipo catalán y por supuesto, parecen ser insuficientes pues tras la salida de Neymar todo el club espera uno o dos refuerzos de primer nivel, que permitan mantener la competitividad del equipo a nivel europeo. El panorama para Bartomeu no es sencillo, si Messi no renueva ahora, en tan solo 6 meses estará en total libertad de negociar con cualquier club del mundo; y teniendo en cuenta las condiciones actuales del mercado, estaría percibiendo una prima de fichaje de cientos de millones de euros, sin tener que dejar nada, absolutamente nada en las arcas del club blaugrana.

Por otro lado, si el Barça quisiera evitar la fuga de Messi a coste cero, necesitaría comenzar a negociar el traspaso del argentino ahora mismo, lo que se traduciría en una revolución total, de magnitud mundial, de toda la afición en caso de que la directiva lo llegue a plantear. Bartomeu sólo tiene una salida: renovar a Messi sí o sí. Cualquier otro escenario, traería consigo la salida inmediata de la actual junta directiva y la oficialización de un estado de derrotismo en el Camp Nou. La eventual salida de Lionel sería la noticia más amarga de toda la historia del club.

Lio sin embargo sigue en lo suyo y lo toma con calma. Él calla y juega al fútbol, sigue siendo decisivo, aunque no sonríe como antes. La distancia de los jugadores con esta junta directiva se es cada vez más grande, y Lionel no es la excepción. Ya son varios los pesos pesados de la plantilla que no entienden sus malas maneras con las figuras del club, como el caso de Dani Alves o el mismísimo Neymar, quien acaba de ser demandado en una movida que atenta contra el orgullo del club culé.

Messi tiene las llaves del F.C. Barcelona. Él y solo él podrá decidir su futuro. La junta directiva actual o las que vengan, sabrán que deberán trabajar para tener contento al argentino y aunque esto suene a contentar los caprichos del argentino, todos saben que Messi sólo quiere jugar y ganar títulos.