Mejor que Pelé

06/15/2018
Andrés Aranguren

Escrito por: Andrés Aranguren

Eusébio es de los pocos jugadores en el mundo que se dio el gusto de superar a ‘O rei’. En el Mundial 1966 ‘La pantera de Mozambique’ corrió, dribló y anotó goles como ningún otro. Su selección, Portugal, no pudo levantar la copa en las Islas Británicas, pero Eusébio se llevó para la casa el botín de oro.

En el debut mundialista no celebró. Los lusos vencieron a Hungría 3 a 1 con goles de Jose Augusto (x2) y Jose Torres. En el segundo partido se bautizaría: marcaría el 2 a 0 ante Bulgaria a los 38 minutos. El delantero del Benfica iría en ascenso y ante Brasil llegaría la prueba de fuego. Los campeones del mundo contaban con una nómina de lujo: Pelé, Gilmar, Djalma Santos, Garrincha y Tostao eran parte del plantel brasileño.

Simoes abrió el marcador a los 15 minutos y Eusébio amplió la cuenta a los 27. Pelé, apaleado por las piernas portuguesas, jugó el partido magullado y sus compañeros no fueron capaces de revertir la situación. Rildo descontó a los 73 y Eusébio, delantero campeón de Europa con el Bénfica en 1962, selló la eliminación brasileña a 5 minutos del final.

Pelé se devolvía para Brasil entre algodones y con su trono y el de Garrincha (gran figura de Chile 1962) a disposición, Eusebio se consagraría como goleador y uno de los mejores jugadores del torneo. Luego de eliminar a Brasil, Portugal jugaría los cuartos de final ante Corea del Norte.

En un partido lleno de altibajos Eusébio jugaría uno de los encuentros más gloriosos de su historia y de la selección portuguesa. Al minuto 1 Zin Pak abrirían el marcador para los asiáticos. A los 22 y 25 minutos caerían el 2 y 3-0. Portugal parecía sucumbir ante los veloces movimientos de sus rivales. Pero ahí aparecería el más veloz de los mortales. Al minuto 27, el delantero de piernas largas y rápidas marcaría el 3-1; 16 minutos más tarde marcaría el 3-2 desde el punto penal; al 56 marcaría el empate; y al 59, luego de una corrida en la que superó a tres rivales fue derribado en el área. Penal, gol y Portugal adelante 4 a 3. El gol definitivo (5-3) sería obra de José Augusto.

Eusebio no era muy alto (175 cm), pero era corpulento y le ganaba a todos con su gran zancada. Sin ser muy largo, tenía piernas inmensas. Las movía con una rapidez única y muchas de las tomas de la época sólo muestran el balón entrando a la red. La jugada se perdía para los registros porque los movimientos de ‘La pantera’ eran fugaces. Cuenta la leyenda que sin su talento, Portugal no hubiera superado ni la primera ronda.

En semifinales el equipo de Otto Glória se encontraría a los ingleses. Desatenciones de José Pereira, arquero que tapaba con el 3 en la espalda, le costarían a Portugal ir perdiendo por 2 a 0 con goles de Bobby Charlton. Eusébio marcaría el 2 a 1 desde los once metros, pero ese tanto no sería suficiente. Inglaterra se clasificaría a la final y Eusébio, llorando, se iría a disputar el tercer puesto.

Un 28 de julio en Wembley Eusébio se despidiría de los campeonatos mundiales. Ese día Portugal conseguiría su mejor participación quedando en tercera posición. Luego el país ibérico sufriría su ausencia y tardaría 30 años en volver a una semifinal. Eusébio sólo jugó un mundial, pero se dio el lujo de ser mejor que el rey.