¿Los avances tecnológicos son indispensables en el fútbol?

06/6/2017
Oscar Pacheco

Escrito por: Oscar Pacheco

No soy tan radical como Shankly pero el fútbol es fundamental para mí; fanático desde que nací, luego fui hijo, estudiante, amigo y abogado. Mi vida gira en torno a un balón de fútbol, por eso @PaseAlVacio nació y creció.

La semifinal de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2016 entre Atlético Nacional (campeón de la Copa Libertadores) y el Kashima Antlers (campeón de la Liga de Japón, país anfitrión) iba a marcar una revolución en la dinámica del fútbol con la inclusión del arbitro asistente de video (VAR por sus siglas en ingles). El atacante colombiano Orlando Berrio, cruzó su pierna y derribó al japonés Daigo Nishi en el área, una jugada rápida donde el árbitro húngaro Viktor Kassai, no se percató de la falta. Después de 1 minuto y 10 segundos, el colegiado decretó, con ayuda de la repetición en un monitor, penal a favor del equipo asiático.

Fue en este partido donde comenzaron los cuestionamientos acerca de qué era mejor en el campo de juego: ¿La tecnología acabaría con la dinámica del fútbol? ¿Es la manera más óptima de hacer justicia en los encuentros? Una discusión que mostraba sus primeros matices y que hoy, ante la aparición de nuevas polémicas, comienza a generar nuevamente controversia.

Injusticia

Hablar de hechos concretos, donde el réferi ha tomado la batuta de protagonista, se volvería una lista interminable de banalidades y de interpretaciones diferentes. Hay en especial dos casos históricos donde los errores arbitrales cambiaron el rumbo de un partido: 'La mano de Dios' de Maradona y el 'Gol fantasma' de Hurst, ambos casos en Copas del Mundo.

La mano de Dios, fue el primer gol marcado por Diego Armando Maradona frente Inglaterra en los cuartos de final de la Copa Mundial del 86. Lo particular del nombre, nace porque Maradona, en un acto de osadía y fogosidad, levanta su brazo izquierdo para adelantarse al guardameta Peter Shilton y anotar el 1-0. Un partido que terminaría 2-1 a favor de la selección argentina, pero que no fue exento de polémica.

El segundo caso, nace en la final en Wembley de la Copa del Mundo de 1966. La selección inglesa empataba frente a Alemania 2-2, un remate del delantero Geoff Hurst pegó en el travesaño y picó en la línea. El árbitro suizo Gottfried Dienst, con ayuda del asistente de línea Tofik Bakhramov, convalidó el gol que hasta hoy, se conoce como la historia del gol fantasma.

Estos sucesos quedaron enmarcados en los libros de historia. Ambos son las parábolas de injusticia que trae el fútbol. Pero una cosa es clara; en esta época, con la aparición del vídeo arbitraje, la iniquidad de estos dos accidentes, pasaría a segundo plano. Entonces viene la pregunta: ¿Por qué hay tanta aversión a la inclusión de la tecnología en el deporte?

La razón humana

Albert Einstein expresaba en su momento, la gran preocupación que le generaba, ver la tendencia de nosotros los seres humanos, con respecto a los excesos en el uso de la tecnología. Lo cierto es que el genio no estaba lejos de la realidad. Los avances tecnológicos están en todas partes y los escenarios deportivos no han sido la excepción.

David López Múnera, analista de rendimiento en Atlético Nacional, dice que la tecnología es buena hasta el punto que no cuestione nuestra realidad. Considera que la inclusión de las herramientas que trae la modernidad, deben tener un límite, porque ahora “se ha abandonado mucho la razón humana”. Es decir, los árbitros han perdido criterio de evaluación, y sus decisiones son reguladas a través de sensores y cámaras, que no permiten el error humano.

De este mismo modo, Ricardo Henao Calderón, periodista y comentarista deportivo de RCN, considera que en el fútbol hay que apostarle al error humano, puesto que es la esencia que compone la cultura del deporte. La tecnología representaría entonces, una pérdida completa de la naturalidad de los seres humanos. Como dice el dicho, “el errar nos hace seres humanos”.

¿Hasta qué punto es permitida la tecnología?

El fútbol ha tenido muchos cambios los últimos 20 años. Los avances tecnológicos que se presentaron en el último siglo han sido positivos en los deportistas y los cuerpos técnicos. Múnera afirma que la tecnología enfocada al alto rendimiento es válida, es decir, que los atletas trabajen de forma más cómoda y que generen datos cuantificables, que permitan al cuerpo técnico tener mejores resultados en sus jugadores.

Por otra parte, Ricardo Henao asegura que la tecnología "sirve para casos como saber si la pelota entra o no entra, si un jugador está dentro o fuera del área a la hora de pitar un penal. Acciones más geográficas, que no tengan que ver mucho con criterios conceptuales”. De este modo, la tecnología se vuelve parte de la cultura actual del fútbol, sin poner en tela de juicio las decisiones arbitrales.

Óscar Felipe Lozano [@Oscarfloz]