Liverman

04/28/2017
Andrés Aranguren

Escrito por: Andrés Aranguren

Jugó 710 partidos con la camiseta de los Reds, pero con uno nos basta para describirlo. Anotó 186 goles, pero sólo necesitamos uno para entender su significado en el equipo de Anfield Road. Para caracterizarlo sólo es necesario traer al presente esa noche mágica de Estambul.

Hace 12 años, exactamente un 25 de mayo, se disputaba en el Estadio Oímpico Atatürk la final de la Champions League. Milán y Liverpool cara a cara para proclamar al rey de aquella temporada europea. En cancha destacaba un jugador, el número 8 de los ingleses. Steven George Gerrard era el líder del Pool aquella noche turca.

Había empezado la temporada con problemas físicos los cuales habían mermado su rendimiento, pero se recuperó y anotó un gol valioso ante el Olympiacos para sellar la clasificación a los 8vos de final del torneo continental. Luego volvió a anotar, está vez para empezar una remontada histórica en la final. Milán se fue ganando 3-0 al descanso y el Liverpool parecía noqueado, pero apareció él. Así como en su carrera, en los momentos duros no se escondió, ni huyó; estuvo poniéndole el pecho a la brisa. Ese gol significó un envión anímico increíble, luego otro gol de Smicer y luego un penal -falta a Stevie- cobrado por Xabi Alonso para el 3-3. El resto es historia. Alargue, penales y campeonato y Mr. Liverpool levantó la Orejona.

Steven Gerrard tiene las características de la ciudad que lo acogió cuando pequeño. Es como los LiverBirds: ataca a sus rivales -como el macho- con potentes remates de media distancia y protege -como la hembra- a los suyos hasta en los peores momentos. Ayudó al Liverpool a llegar a lo más alto y cuando tuvo la oportunidad de volar a otra ciudad, no lo hizo. Pasará a la historia por sus números, por sus actuaciones, por su carácter; pero más que todo por su esencia, esa esencia mágica que sólo tienen los ídolos. Su primo, fallecido en la Tragedia de Hillsborough, le dio la inspiración y él no lo defraudó. Steven Gerrard lleva en sus venas a Liverpool.

Él es LiverMan.