Las flores que nunca morirán

02/26/2015

‘’England’s finest football team it’s record truly great, It’s proud success mocked by this cruel turn of fate. Eight men will never play again who met disaster there, The flowers of English football, the flowers of Manchester’’

Traducción: ‘’Oh, el mejor equipo de fútbol de Inglaterra, con un registro grandioso. Sus soberbios triunfos frustrados por un cruel capricho del destino. Ocho hombres no volverán a jugar nunca, encontraron allí la destrucción, las flores del fútbol inglés, las flores de Manchester’’.

El destino puede ser cruel o puede ser glorioso, y lo único cierto es que el destino a todos nos tiene algo preparado. El 6 de febrero de 1958, una fecha que el fútbol no podrá olvidar y cuando el reloj marca las 3:04 p.m., una ciudad entera se detiene, un equipo llora y una hinchada no olvida. La historia del Manchester United nos dice que es uno de los equipos más grandes del fútbol mundial, pero al mismo tiempo nos cuenta que para llegar a tener este rótulo, tuvo que sufrir, en carne propia, la tragedia de perder lo más valioso de un club, sus jugadores.

‘Las Flores de Manchester’, como se conoce este día en la ciudad inglesa, hace referencia a la tragedia que sufrieron los ‘Red Devils’ finalizando la década de los 50´s, donde ocho de sus jugadores perdieron la vida. Los ‘Busby Babes’, como era conocido en aquel entonces el United, por la juventud de sus jugadores, pasó una de las pruebas más dolorosas de su historia, perder a 23 integrantes, entre jugadores, directivos, seguidores y periodistas, quienes no lograron regresar con vida de Múnich.

Para aquellos que no conocen la historia se las resumiré, el 6 de febrero de 1958, el Manchester United regresaba a la ciudad luego de jugar un partido de la Copa de Europa, hoy conocida como Champions League, frente al Estrella Roja y acceder a las semifinales del certamen.

Desde aquel momento el United estaba, en lo más alto del fútbol europeo y se mantenía invicto a nivel local, además se proyectaba como favorito a ganar la copa continental. El destino quiso otra cosa y cuando intentaban regresar a casa, el inclemente invierno hizo que el avión se estrellara, dejando un vacío doloroso para siempre en el corazón de los ‘Red Devils’.

Entre los jugadores que perdieron la vida en aquel accidente estaban Roger Byrne, quien era el capitán del equipo; Mark Jones, central; Eddie Colman, la víctima más joven del accidente, Tommy Taylor; delantero centro y goleador del equipo; Liam ‘Billy’ Whelam, jugador irlandés; David Pegg, extremo derecho; Geoff Bent, lateral que había sido suplente. Éstos siete futbolistas fallecieron en el accidente, pero faltaría uno que luchó por su vida hasta el último momento, pero la muerte le sacó tarjeta roja y lo sacó del juego, se trata de Duncan Edwards, quien era la estrella del equipo y muchos lo veían como el jugador más completo del fútbol inglés.

El técnico de aquel equipo era, nada más y nada menos que, Sir Alexander Matthew Busby, un entrenador que hizo política del club hacer debutar jugadores juveniles y ponerlos a jugar cuanto fuera posible, algo que hasta hoy se mantiene. Los ‘Busby Babes’ tenían una edad promedio de 22 años y así logró conseguir varios torneos locales y encumbrarse a lo más alto del fútbol inglés y del europeo. Para el entrenador no fue fácil soportar aquella tragedia, ya que algunos de esos jugadores fueron convencidos por él para que jugaran en el United y en algunos casos habló con los padres de los mismos para que les dieran permiso de jugar.

La vida da muchas vueltas, el conjunto inglés comenzó a cambiar la historia y sólo cuatro años más tardes levantó el título de la FA Cup, luego la liga en el 1965 y 1967. Aún faltaba un trofeo y cuando se celebraban los 10 años del ‘Desastre Aéreo de Múnich’, como era conocido el fatídico accidente, llegó la mayor recompensa para Sir Matt Busby, Sir Bobby Charlton y sobrevivientes del accidente, ganar por primera vez la Copa de Europa, levantar el tan anhelado trofeo y ofrecerlo no solo a los hinchas, sino a aquellos que una década atrás perdieron la vida.

57 años después la leyenda de los ‘Busby Babes’ sigue vigente, sigue rondando la memoria de muchos, sigue estando en los pasillos de Old Trafford, del mismísimo Wembley y sobre todo sigue siendo parte imborrable de la vida del Manchester United.