La promesa alemana

09/20/2017

Comienzo de temporada movido en Europa después del mercado de fichajes: el ‘debut’ de la delantera más costosa de todos los tiempos (Neymar, Mbappe, Cavani); Barcelona que galopa La Liga a pesar de su flojo verano; el campeón de Europa aquejado de empatitis aguda; el City de Guardiola convertido en aplanadora; y el  renacido Inter que no se despega de la punta. Pero lo que más me llamo la atención fue la derrota del todopoderoso Bayern Munich en casa del Hoffenheim.  El local se llevó el triunfo con un 2-0 sobre el vigente campeón alemán, a pesar de que los de Ancelotti fueron estadísticamente superiores: 72% de posesión y 23 disparos a puerta frente a los 6 del local.

Detrás de este sorprendente Hoffenheim esta Julian Nagelsmann. Retirado muy joven como jugador después de luchar con sus problemas de rodilla siendo juvenil del Múnich 1860,  regresó al club para ejercer como segundo entrenador en el equipo sub-17 antes de dar el salto como técnico de las categorías inferiores del Hoffenheim.  En el 2013, con apenas 25 años, se convirtió en asistente del primer equipo de Hoffenheim durante media temporada y luego asumió como director técnico del equipo sub-19 del club, con quien fue campeón nacional (2014), subcampeón (2015) y finalmente en 2016, los salvo del descenso y se convirtió en el entrenador más joven en la historia de la Bundesliga.

La temporada anterior termino metiéndose en puestos de Champions y nos sorprendió un poco su eliminación en fase previa del torneo frente al Liverpool de Klopp; lanzarse continuamente a campo contrario sin cometer pérdidas que den lugar a transiciones del rival no es fácil y aunque se quedó fuera, no dio la sensación de ser inferior al equipo inglés, que le ganó el cupo gracias a un Sadio Mané espectacular y a la inocencia alemana en el último tramo de terreno. Les faltó ‘punch’ pero aprendieron mucho. El joven equipo del Rhein Neckar Stadion sigue mostrándose y en la victoria ante el Bayern demostró que sabe ganar ante los grandes y más allá de lo anecdótico, para revelarle al mundo a un técnico al que ya deberían comenzar a seguir.  

Lo que para muchos fue un verano espectacular, lo ocurrido en 2014, para otros es el trabajo que se viene consolidando en la Bundesliga y que nos trae cada temporada la explosión de algún entrenador atrevido con ideas interesantes. Luego de Jürgen Klopp llegaron Roger Schmidt y André Schubert, pero la principal novedad del pasado curso fue Julian Nagelsmann. El joven perfeccionista es entrenador desde hace más de 10 años, admirador del trabajo de formación del fútbol español, en especial del Villarreal y el Barcelona, de quienes se despacha en elogios cuando se refiere a ellos.

Lo del Hoffenheim es digno de admirar, entregar su primer equipo a un muchacho no es fácil, es una apuesta de coraje y convencimiento en el proyecto. Mientras tanto para el Bayern, la derrota debe tomarse más como un accidente que como un síntoma real de crisis. En el año 2015 el Bayern quiso fichar a Nagelsmann para que se hiciera cargo del equipo sub-17, el mismo Julian incluso estuvo en el despacho de Uli Hoeness, según admitió en una entrevista con la web alemana de goal.com, pero el hecho de que priorizara continuar con su formación como entrenador impidió su fichaje y el equipo de Ancelotti lo sufrió en carne propia.  Las vueltas que da la vida.