La pelota está ansiosa

07/30/2017

Después de una temporada apasionante a pelota descansa. Ella, como los protagonistas, decide guardarse. Es lógico e incuestionable que los futbolistas, como trabajadores que son, tengan vacaciones. Descansar del fútbol, tanto para ellos como para los espectadores, es sano. Cuando acaban sus vacaciones empieza la pretemporada, ese momento en el que la pelota deja de descansar y sale a la cancha con el hábito de hacer vibrar multitudes.

Caprichosa y acostumbrada a que todo gire alrededor de ella, ansía más que cualquiera que en los medios dejen de hablar de traspasos, la mayoría falsos o simples rumores, y de la vida privada de los futbolistas. Quiere ser noticia, que hablen de ella. Ya tiene ganas de empezar a rodar de manera oficial, porque los partidos amistosos la mantienen apática.

Nadie enloquece por los partidos de exhibición. Le sirven a los cuerpos técnicos, porque es saludable probar lo pensado en partidos donde no se juega por nada, detectar errores, probar diferentes tácticas para ver cuál le sienta mejor al equipo, ver como rinden fuera de los entrenamientos, ver como las incorporaciones se amoldan al equipo. También le sirve a los directivos de los clubes para ampliar el presupuesto de la institución, pero no apasionan. Históricamente, muy pocos partidos amistosos han exhibido actuaciones memorables. La cosa cambia cuando se trata de clásicos, donde no se juega por los puntos, pero si por el orgullo, por el honor, y para no recibir las ‘cargadas’ del archirrival. Pero ni los clásicos de verano o invierno se comparan con los partidos oficiales.

A la pelota la estimula la competición oficial. Casi siempre le da gloria a los que la tratan mejor, pero varias veces ha hecho excepciones. A veces, decidió entrar en el último minuto, otras pegar en el poste y salir, otras besar el palo y entrar. Es caprichosa. Y en la pretemporada también entrena, pero sin fervor. Las ganas de ser tendencia las libera apenas comienzan las competiciones oficiales, y se vuelve más atractiva que nunca en la recta final de la temporada, en etapa de definiciones.

Mientras tanto, aguarda expectante y ansiosa. Ya descansó lo suficiente y su desafío es, como cada temporada, enamorar a nuevos espectadores y consolidar el interés inmenso que le tienen sus apasionados. Fichajes y asuntos extra-futbolísticos la quitaron de las primeras planas; ahora, la reina recuperará su lugar.


Ignacio Morales [@_ignaciomorales]