La Paz F.C.

04/21/2017

En 2013 La Paz F.C., un club boliviano que había sido fundado en 1989, desapareció. Las deudas y el descenso a segunda división fueron las causantes de su liquidación. Hoy en Colombia y en medio de un proceso de paz que busca la reinserción de los combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a la vida civil, la Paz F.C. puede volver a nacer.

La iniciativa es liderada por Félix Mora Ortiz, un abogado que cree en el deporte como herramienta para la reconciliación, la tolerancia y la no violencia. Él fundó ‘Fútbol y Paz’, un programa que tiene como objetivo “implementar el fútbol como herramienta de transformación, instrumento para el desescalamiento del conflicto armado, espacio de dialogo, el reconocimiento de diferencia y sanar las heridas de la guerra” y el 19 de abril firmó un acuerdo de cooperación con las FARC cuyo objetivo es la creación de un club deportivo que pueda competir profesionalmente.

Inicialmente la Paz F.C. tendría tres equipos: uno masculino que jugaría en la segunda división del fútbol colombiano, uno femenino y uno sub 20. Sus integrantes no sólo serían exguerrilleros sino también victimas del conflicto armado y miembros de las comunidades afectadas por la guerra. Esta es una propuesta que pretende no dejar por fuera a nadie, un proyecto de inclusión.

Sobre los colores que distinguirán al equipo no se tienen mayores detalles, pero sí se habló de un posible estadio para disputar los partidos de local. El estadio Municipal de la Paz, en la localidad de Apulo (Cundinamarca) sería la casa del nuevo inquilino del fútbol cafetero. El gobierno nacional, con una inversión de 1.519 millones de pesos, construyó sobre un predio al que apodaban irónicamente “La sintética” (realmente era un lote de tierra) un recinto con capacidad para 800 personas que cumple con las medidas reglamentarias (57 metros de ancho, 98 metros de largo) para la disputa de partidos profesionales a nivel local.

El predio que actualmente es usado por las escuelas de formación de Apulo podría recibir a equipos como el Unión Magdalena y el Deportivo Pereira el próximo año, y  es que las FARC cuentan con escuelas de formación deportiva que ayudarían a acelerar el proceso de conformación de los planteles. En palabras de Mora Ortiz “ellos ya han adelantado el 50%” del trabajo y la selección final la harían personas profesionales relacionadas con el balompié. Y es que el proyecto ya ha contado con el apoyo de exfutbolistas como Alfonso Cañón, vieja gloria de Santa Fe, Bonner Mosquera, exjugador de Millonarios y Faustino Asprilla, exdelantero del Newcastle, Parma y de la selección Colombia.

Está presupuestado que el equipo empiece a participar en los torneos del 2018, pero todavía falta conseguir el cupo en la DIMAYOR, ente organizador de los torneos en Colombia, de tener el apoyo de empresas privadas y de terminar de constituir el club con la reglamentación pertinente. Por ahora que el fútbol sea el lugar de comunión entre guerrilleros, fuerzas armadas y sociedad civil queda en los amistosos disputados en la Elvira (Cauca) y en el cese al fuego de ‘Golpe de Estadio’.