La novela Neymar

07/25/2017

El barcelonismo en pleno estaba en vilo. Cenas fantasmas con Messi en Ibiza, portadas, palabras de la cúpula mayor del equipo culé, palabras de su representante y hasta su aparente rebeldía iluminaban el camino. Todo apuntaba a que el ‘6’ del PSG quería vestir de azulgrana y parecía estar dispuesto a hacer lo que fuera por recalar en un Camp Nou, donde siempre ha tenido el cartel de heredero de un estilo, de una época.

Sin embargo todo cambió en menos de dos semanas. El hándicap de la no existencia de la cláusula de rescisión de contratos en el fútbol francés, hacía que el hablar del fichaje de Verratti fuera algo descabellado para un club que no necesita vender y que además ve en el italiano un jugador único para conquistar Europa.

El PSG no se quedó con ello. No solo no permitió que el Barça no mareara a Verratti, sino que volvió a lo suyo. Preparó un nuevo ofertón a Neymar, ya le estaba tratando de convencer justo antes de su renovación, una oferta irrechazable, que no solo lo convertiría en el jugador más caro de la historia, sino que lo encumbraría como único protagonista de un equipo, con claro acento brasileño y que tiene la obsesión de alzar la Champions League, cueste lo que le cueste.

El Barça pasó de atacante a atacado. Eso sí, contando con un ‘enemigo interno’ que busca por activa y pasiva, aprovechar cada oportunidad para ganar más dinero, Neymar padre. Para nadie es un secreto que el factor determinante para que Ney Jr terminara vistiendo de azulgrana fueron los 40 millones de euros que en su momento otorgó Sandro Rosell como prima de fichaje al padre del futbolista a cambio  de un precontrato que de no cumplirse de esta manera, el FC Barcelona se vería indemnizado por una cifra escandalosa.

El lío se armó. Barcelona y París fueron los epicentros de un vaivén de noticias, rumores, miedos e ilusiones que retumbaron en Twitter y Whatsapp. La especulación es máxima y a pesar de que el ‘presi’ Piqué ha salido por Instagram a desvelar que Ney se quedará en Barcelona, existe algo que aún no da la tranquilidad absoluta a todos los culés, y es que Neymar aún no se pronuncia.

El malestar está sembrado entre los hinchas azulgranas y es que muchos de ellos consideran improcedentes que Neymar esté “jugando” con su continuidad y que no defina una postura para planificar lo que es la temporada, o lo que es peor, que esté utilizando el interés del PSG para mejorar un contrato que hace tan sólo 8 meses ya fue modificado. A algunos les ilusionan los 220 ‘kilos’ que tendrá que abonar el PSG para confirmar la salida del paulista, mientras que otros piensan que con lo inflando que está el mercado los 220 son pocos para una directiva en la que no confían por sus malos negocios a la hora de fichar.

Pase lo que pase, seguro habrán conformes e inconformes. Estarán los que piensan que el Barça es mucho más que Neymar y los que pensarán que no hay quien pueda reemplazar al brasileño en el ataque del Camp Nou.