La doble cara de la suerte

07/11/2016

Portugal invadió Francia. Cristiano Ronaldo y los suyos alcanzaron el título más importante de su historia en una noche pletórica para todos los lusos. El gol de Eder le hizo justicia a un país que respira y produce fútbol del bueno, un país que estuvo a un paso de ser campeón en su casa, a un país que cuenta con uno de los mejores jugadores del mundo. Dicen que en el fútbol no hay revanchas, pero lo de Portugal ayer, se vivió como  la revancha de su final perdida en casa ante Grecia, con un mejor sabor: Se gana  ante una de las mejores selecciones francesas de los últimos tiempos.

Si bien el andar de Portugal en la Copa no ha sido de los más brillantes de la historia de la Euro, esta vez la “Seleção” mostró alma de equipo, orden,  mentalidad de ganadora y ante la ausencia del jugador más importante de su historia apretó los dientes, y como equipo,  escribió su nombre en el selecto grupo de campeones de Europa.

La vida de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi parecen estar estrechamente ligadas. Su lucha tradicional por el balón de Oro, sus constantes luchas por el pichichi y bota de oro, su voraz competencia por ser el máximo goleador de la historia de la Champions, su lucha por la Liga y Copa del Rey, nos han llevado a vivir la competencia futbolística más interesante de la historia del fútbol.

Si pareciera poco que esta lucha se viviera desde un Barcelona/Real Madrid, estos dos genios han llevado su competencia al plano internacional. Messi condujo a la Albiceleste a una nueva final ante Chile y Cristiano llevó a su país a disputar la final frente a Francia. Ambos monstruos han convertido selecciones terrenales, en dos finalistas continentales, eso sí, dos finalistas con diferente suerte.

Si en su momento se llegó a decir que el fútbol era injusto con Messi por negarle un trofeo con la Albiceleste, hay que decir que en la final de París, el fútbol fue justo con uno de los mejores jugadores de la historia. Su salida prematura de la cancha parecía cebarse con CR7, pero el Dios del fútbol bajó a Saint Dennis para darle el gusto de alzar la Copa y llevarla a Lisboa, como el campeón que siempre ha sido.

Cristiano sigue escribiendo su historia a base de títulos, goles y gestos de líder dentro y fuera de la cancha. Un campeón al que nadie le ha regalado nada. Messi aún tiene su espina clavada y creo que el fútbol le debe algo más con la Albiceleste, solo espero que ambos sigan deleitando nuestras retinas con buen fútbol y con mucha competitividad.