La carnetización es un fracaso Dimayor

11/25/2017

La carnetización es otro paso en falso de la actual administración de la dirigencia del fútbol colombiano. Cuando empezó el proceso Jorge Perdomo, presidente de la entidad, dijo que esperaba carnetizar a dos millones de hinchas. Hasta ahora la cifra de personas enroladas no llega al 5% (según datos de ‘El Tiempo’ del 1 de noviembre no van más de 80.000)   y el rechazo de las barras organizadas es masivo.

Los dirigentes han sido amenazantes: “el que no tenga carné no entra”. Basan su discurso retrógrada y excluyente en la Ley 1270 de 2009 (que creó la Comisión Nacional para la Seguridad, Comodidad en el Fútbol) y el decreto 1717 de 2010 (por el cual se creó el Protocolo para la Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol). Consultando además las leyes 1445 y la 1453 de 2011 y el decreto 1007 (Estatuto del hincha) no se encuentra por ningun lado que el hincha esté obligado a pagar por el carné (se le cobran 12.000 pesos a cada hincha).

Lo que sí encontramos en la legislación es que la Dimayor debe “consolidar y mantener actualizada la base de datos única nacional” (capitulo V, articulo 28 del Decreto 1007) y que son los clubes los responsables de la identificación: “cada club entregará una credencial o carné numerado, individual e intransferible, que contenga los citados datos y una fotografía reciente, y que, en la medida de lo posible, dificulte su adulteración” (artículo 3, subpunto 4 de la Ley 1270 de 2009). La Dimayor y los clubes pasan por encima de la ley y se aprovechan de la pasión para sacar reditos economicos.

El 3 de mayo de 2006 se reunieron el presidente Perdomo y el Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo. En dicha reunión se determinaron cuatro puntos elementales para combatir la violencia en el fútbol: tecnología en los estadios, carnetización, endurecer penas, e individualización y judicialización. Ese día el gobierno nacional se comprometió a realizar estudios para que la tecnología estuviera lista en los estadios a comienzos de 2017. Hoy, los estudios no han sido entregados (se espera que estén para diciembre) y sólo el estadio de Medellín cuenta con cámaras de identificación facial.

El proceso de carnetización también iba a estar listo para comienzos de este año. Jamás se cumplió con los tiempos y el proceso de ahora es más producto de la improvisación que de la planificación. Existe un Plan Decenal de Seguridad y Convivencia en el Fútbol, y ahí tampoco aparece cómo se va hacer  el proceso de la carnetización.

Otra cosa que no queda clara es el costo y la financiación del proceso. El 1 de junio la Dimayor en reunión con el Ministerio del Interior afirmó que asumiría los costos de enrolamiento y carnetización. El 23 de agosto ante la Comisión Séptima del Senado de la República, Jorge Perdomo dijo que la Dimayor iba a invertir 15.000 millones en el tema. El 22 de agosto en audiencia con la Procuraduría Perdomo afirmó que enrolar y carnetizar a los hinchas de la ciudad de la ciudad de Cali le iba a costar 70.000 millones al fútbol.

Los tiempos que dispuso la Dimayor para la carnetización fueron un fracaso y producto de la poca acogida los fueron ampliando. Los grandes medios repiten como loras lo que dice Perdomo sin hacer preguntas profundas que aclaren el tema. Además el proceso no cumple con lo que promete y pone en riesgo a los hinchas que han creído sus mentiras. Supuestamente un hincha de los clubes que empezaron el proceso (America, Cali, Nacional, Millos, Santa Fe y Junior) podía realizar el proceso en cualquiera de las siguientes ciudades: Cali, Bogotá, Medellín y Barranquilla. Pero eso tampoco se cumple.

Todavía nadie entiende para qué va a servir el carné y que diferencia a este de los abonos o de la cédula. Los hinchas del Medellín tienen su abono con foto y todos los datos que pide la Dimayor, así que no tienen que hacer un proceso nuevo y el equipo ya tiene el registro de 40.000 personas (más que cualquier equipo con el proceso de la Dimayor). ¿Por qué no se copia el modelo del Poderoso para que los hinchas del resto del país no tengan que hacer doble proceso (carné y abono)?

Sobre la pregunta de qué diferencia al carné de la cédula, Perdomo respondió que los carnés tienen un chip que va a servir para el ingreso biométrico a los estadios. Pero como la tecnología no está, ni están los estudios, el carné va a ser verificado manualmente. O sea que el chip no va a servir para nada. No hay diferencia entre el carné y la cédula (o tarjeta de identidad en el caso de los menos).

Perdomo, fiel a su estilo, hace todo al revés. Compró primero la montura para después comprar el caballo. Lo lógico sería que primero se hagan los estudios sobre la tecnología que necesitan los estadios y luego mandar a hacer los carnés. También sería más lógico hacer un sólo proceso entre carnetización y compra de abonos. Eso sería lo más cómodo para el hincha, pero eso no llena los bolsillos de la Dimayor y de Coltickets S.A. Acá no se está pensando en seguridad, ni en convivencia, no se piensa en el hincha, sólo en el dinero y  en el negocio.


-Los hinchas no fueron tenidos en cuenta para el proceso.