James ante una gran prueba

10/2/2017

El 11 de julio del 2017 todo era felicidad para James Rodríguez. Después de la ruptura en la relación con Zinedine Zidane, y su viaje a la grada en la final de la Champions League, el volante colombiano llegaba al Bayern Múnich por petición expresa de Carlo Ancelotti, el técnico que lo potenció en el Real Madrid en su primera temporada.

El 28 de septiembre de 2017, las directivas del Bayern decidieron que el técnico italiano no iba más y el futuro de James es toda una incógnita. Cuestionado por no marcar a Dani Alves en el primer gol del PSG (no llegó como respaldo de Alaba) James parece ser, a priori, el mayor damnificado de la salida de ‘Carleto’ del equipo. Robben, Ribery, Lewandowski y Müller estaban incomodos y parece que su comodidad es una de las razones por las cuales, el italiano debió empacar.

El 3-0 ante el PSG no es el detonante de la salida de Ancelotti, si fuera así, Guardiola no habría terminado su primera temporada luego de ser humillado por el Real Madrid como local en semifinales de Champions, y mucho menos habría terminado la segunda luego de caer nuevamente humillado, esa vez ante el Barcelona. Los dirigentes alemanes no suelen manejarse así, hay un problema de fondo, de manejo de plantilla, de convencimiento, de lograr que jugadores que han ganado mucho, se reinventen, y fue algo que parece venir desde la época de Pep.

Hay muchas figuras y pocos soldados rasos, los retiros de Xabi Alonso y Philipe Lahm dejaron unos huecos difíciles de cerrar, y es allí donde radican las grandes deficiencias del Bayern. Sin guía desde el eje del mediocampo e improvisando a Kimmich como lateral derecho, dan muchas ventajas durante cada partido. Tolisso o Thiago no han podido hacer el papel del español, y Vidal o James no sienten esa posición, por lo tanto, el equipo quedó resentido y necesita paciencia, pero no la hubo con el italiano, que no recibió nunca el mismo respaldo que sí tuvo Guardiola en sus tres años en Alemania.

La derrota ante PSG habría sido sólo un llamado de atención sin el problema de egos que se están dando en el vestuario. La diferencia en juego entre PSG y Bayern no fue de tres goles, pero unos fueron contundentes y los otros pagaron cara la desconcentración inicial y aunque tuvieron la posesión, Müller y Lewandowski terminaron estorbándose y desde el banquillo no llegaron las soluciones.

Se va Ancelotti después de ser campeón de la Bundesliga y haber quedado por fuera de Champions al perder con el Real Madrid (campeón a la postre). Se va por la enorme ascendencia de varios pesos pesados del vestuario que no están en su mejor nivel, pero siguen siendo influyentes por lo que lograron antes. Se queda James, un nuevo inicio y ojalá que este cambio sea más positivo que aquel de Ancelotti-Benítez-Zidane. A meses del mundial, el colombiano necesita trabajo, minutos y consolidarse, llega su primera gran prueba luego de su salida del Real Madrid.