Íconos del fútbol Galés

02/18/2014
PaseAlVacio

Escrito por: PaseAlVacio

Gareth Bale, sólo el nombre nos trae varias frases a la mente: “Real Madrid”, “Goleador”, “Excelentes tiros libres” o, la más desconcertante en estos momentos: “Se perderá el mundial en Brasil”. Triste pero cierto; al igual que una decena de jugadores fabulosos, el chico de 24 años no tocará el balón en uno de los mundiales más trascendentales de la historia. Y, pensando un poco en la desgracia de Bale, me llega a la mente la historia similar de su compatriota Ryan Giggs.

Este último goza de innumerables elogios y un palmarés envidiable a lo largo de su extensa carrera, sin embargo, al igual que el veinteañero comparte el amargo sabor de no haber participado junto a su selección en una copa del mundo. Sí, la ironía se apodera de estas estrellas del fútbol y lo más descabellado de esta premisa es que ambos jugaron en los partidos clasificatorios, pero les fue imposible vencer a los titanes que conformaban su fase de grupos, dejando entrever que a la selección de Gales le hace falta una urgente renovación de plantel y dirección. Y, como en estos momentos hablar de fútbol nos quita más minutos de vida de lo que quisiéramos, encontré prudente resaltar a ambos futbolistas, claro, sin mencionar la palabra “comparar”, porque creo que el debate sería inmensamente largo y controversial.

Giggs un jugador de 40 años; inteligente, goleador, cabeza de equipo y, sobre todo, peligroso a un cuarto de cancha sobre el terreno del rival. Desde 1990 ha formado parte del Manchester United con el cual, como todos sabemos, ha ganado un sinfín de trofeos y el respeto de sus colegas. Es la voz del equipo, amado por los fans y aplaudido por todos en cualquier estadio que pisa. Recuerdo la ovación que le hizo el Bernabéu en un partido de Champions del 2013 cuando entró al césped, eso me confirma que en Europa, Giggs es una leyenda. Una de las cosas que más sorprende de su carrera es tener el privilegio de jamás haber sido expulsado de un partido, hazaña imposible en estos tiempos donde los jugadores pierden los estribos con un “inocente” jalón de camiseta. Hoy en día forma parte del cuerpo técnico del Manchester y a la vez, puede ser convocado para disputar encuentros; a entera discrepancia de la selección galesa donde no ha de desempeñarse con iguales cargos y difícilmente lo haga, ya rozando casi el final de su carrera.

Poco menos de dos décadas después, nacería otro jugador trascendental en la historia de Gales: Gareth Bale. Jugador potente, rápido e indiscutible goleador, cuyos envidiables talentos le han servido para formar parte de uno de los mejores clubes del planeta, el Real Madrid. Con un fichaje exorbitante, Florentino Pérez cumplió su capricho y hoy en día Bale disfruta en las filas del equipo merengue. Su recorrido comenzó en un poco competitivo Southampton de la Premier League; luego lo compró el Tottenham y al mando de Villas-Boas lograron posicionarse dentro de los cuatro primeros de la liga. Sin embrago Bale no alzaba trofeos y su talento se veía sarcásticamente desperdiciado al no mostrarle al mundo de lo que era capaz, hasta que apareció el millonario club español y más que una controversial compra, el traspaso de Bale al Madrid fue un grito desesperado del jugador por querer cosechar títulos y estar entre los grandes.

Giggs y Bale; posiciones similares en la cancha y estilos diferentes en el juego. Galeses con la desdicha de nunca haber pisado tierras mundialistas, pero con un éxito rotundo a nivel de clubes. Ambos insignias de su país y representantes competitivos. Uno con pausada experiencia y el otro desbordando energía y garra en cada encuentro; uno con el respeto del mundo entero en sus bolsillos, el otro luchando en una competitiva liga para ganárselo poco a poco; uno que cumplió más partidos disputados que el memorable Bobby Charlton, el otro, entre lesiones y suplencias, tratando de posicionarse como titular, la lista puede continuar sin dejar de aburrirnos, por tal motivo es preferible aplaudirlos a ambos sin caer en comparaciones.

Para Gran Bretaña y Gales, ambos son íconos irrefutables en épocas diferentes; que ellos sean quienes se encarguen de escoger al mejor. Mientras tanto, los conocedores jamás olvidaremos a ese Giggs rápido y sagaz que jugaba de media punta y anotaba goles magistrales; actualmente nos deleitamos con Bale, quien promete situarse entre los mejores del mundo y en quien los galeses depositan su entera confianza para llevarlos a una cita mundialista. Ojalá y ese sueño se les haga realidad.

Patricia López

@pattyloph