Horas amargas

03/8/2016

Poco me gusta hablar de temas que traen recuerdos tristes a mi vida, y es que los que amamos el fútbol sabemos el gran significado que representan algunos jugadores que hacen parte de las nóminas de nuestros equipos. Algunos de ellos se vuelven insignias por diferentes razones, ya sea porque sobresalen en su desempeño, por su gran sentido de pertenencia o por su forma de ser dentro y fuera de las canchas.

Pese a que el fútbol es, tal vez, el mayor espectáculo del mundo, por ningún motivo va a estar por encima de la vida de un ser humano, nada absolutamente nada tiene sentido al atentar contra la integridad del ser humano .

Aún recuerdo aquel amanecer del 2 de julio de 1994. Alguien tocaba desesperadamente la puerta de mi casa. Eran exactamente las 6:00 de la mañana. Sorprendida abrí la puerta y quien estaba allí era mi hermano con cara de tragedia; me dijo: “mataron a Andrés Escobar”…Yo no quería despertar, luchaba porque lo que estaba viviendo en ese momento fuera un sueño, una pesadilla; pero no, a medida que pasaban los segundos, desconcertada le preguntaba con insistencia, “¿Mataron a cuál Andrés?” Y él me respondía, “a Andrés Escobar, el defensa de Nacional y de la selección Colombia”.

Yo no quería creerlo; quedé muda, aturdida y por mucho rato estuve con un nudo en la garganta. Me paré. Prendí la radio queriendo escuchar que no era verdad, que era una equivocación, pero efectivamente la noticia ya le daba la vuelta al mundo y Andrés estaba muerto.

Sólo bastó ver las primeras imágenes en las noticias para no aguantar más los deseos de llorar; sí, lloré, lloré como una niña, no podía contener las lágrimas al saber que el ‘Caballero de las canchas’ ya no estaría más con nosotros y se fue de la manera más absurda; todo por la intolerancia y violencia sin sentido.

Así fue como viví los minutos más amargos del fútbol, desgraciadamente se fue una de las personas más queridas en este país y que aún permanece en la memoria de aquellos que tuvimos el privilegio de verlo jugar.

ANDRÉS ESCOBAR Q.E.P.D.