Cambio de mentalidad

03/15/2017

Poco a poco vemos como el fútbol colombiano gana espacio en el continente, tanto a nivel de selecciones como a nivel de clubes: la buena presentación de La Selección en el mundial, la Copa Libertadores y la final de Copa Sudamericana de Nacional, la Copa Sudamericana de Santa Fe y la constante venta de jugadores nacionales a equipos y ligas de más tradición. La evolución es innegable, y aunque no todos van por el mismo camino, hay clubes colombianos posicionándose en el continente, pero viene el momento de hacer una de las cosas más difíciles: cambiarle la mentalidad al jugador colombiano.

No es secreto que todo jugador después de debutar sueña con salir del país. Irse a otros torneos a vestir la camiseta de clubes con más historia es el horizonte de todos. Lo tienen tan marcado que a veces se les olvida que el equipo en el que juegan puede tener mejor presente que al que soñaron ir. Se van y muchas veces se arrepienten. Se van porque piensan que afuera es mejor. Se van porque no creen que acá puedan alcanzar la gloria. Se van porque no entienden que la grandeza de un club colombiano se puede mantener año tras año. Se van porque sencillamente quedarse es sinónimo de estancamiento. Que equivocados están, salir no es sinónimo de triunfar.

Hoy en día dejar a Nacional o a Santa Fe no es buena idea. La seriedad y modelo de estos equipos es suficiente para que un jugador se quiera quedar. No es posible que jugadores de estos equipos prefieran irse a México, Argentina o Brasil sólo por usar camisetas con más tradición. Sí, la tradición es importante, pero es más importante ganarlo todo, pelearlo todo y después irse como ídolo. ¿La plata? Igual va a llegar, a los buenos jugadores les sobran las ofertas. Si el equipo se potencia con ellos, no hay duda que su nombre va a figurar más.

Mejia, Chará, Medina deben estar arrepentidos en México. Pérez debe odiar el momento en el que decidió irse de Nacional. Borja, Guerra y Berrio cambiaron al campeón. Seijas se fue a descender en Brasil. No me digan que no es mejor quedarse, defender el titulo y de pronto, entrar a la historia como un jugador que estuvo en varias finales continentales. Es cuestión de cambiar la mentalidad, de creerles a nuestros equipos, de trabajar por ellos, de devolverle a la institución todo, de pensar que lo de acá vale igual o más que lo de allá. Cierto, la historia de muchos es difícil de igualar, pero el presente de algunos equipos criollos, es mejor que el de algunos foráneos.

Es hora que valoremos más lo nuestro, que les cambiemos la mentalidad a nuestros jugadores y les enseñemos que la grandeza se logra en un club. Hay que ganarlo todo acá para poderse ir a terminar de ganar allá. Hoy el fútbol es más parejo y muchas veces saltar a Brasil o Argentina no es necesario para llegar a Europa. Potenciemos a los que nos representan y no solamente a los que pagan más.