El tigre tiene que ir a Rusia

10/10/2017

Me da cagada con mi hermanito. Pero el man todavía está joven y podrá ver a la selección en infinidad de mundiales. Es más, es un bendecido porque con 10 años ya vio a Colombia en un mundial. Yo, por ejemplo, lo vi en el 98′, pero no me acuerdo ni del gol de Calimenio. Tuve que esperar 20 años para poder ver a los jugadores cantar el “oh gloria inmarcesible” en un estadio mundialista.

Pero los más pequeños que tienen vagos recuerdos de Brasil 2014 y que su primer mundial va a ser Rusia, van a sufrir. Ver el mundial es una cosa mágica, casi inexplicable para los que no entienden esta locura, pero sin la selección de uno no es lo mismo. O vayan y pregúntenle a los bolivianos si no darían a Evo Morales, no tener mar por 200 años más y sus mejores mujeres por poder ver a Marcelo Moreno Martins jugar un verraco mundial.

Me da cagada con el jefe. Ese man es hincha de la selección más que ninguno. Estoy seguro que seria capaz de empeñar a su propia mujer porque hoy clasifiquemos. Es un enfermo del equipo patrio y muy posiblemente el otro año esté hartando vodka en Rusia. Obvio si la selección va. Sino ese man se pierde el mes del mundial y se va a una isla del Caribe que no tenga WiFi para que no lo jodan por twitter.

También siento pena por Pekerman. Despedirse de Colombia afuera del mundial sería una catástrofe. Los periodistas lo acabarían y la gente lo terminaría odiando. Porque así somos los colombianos. Si ganas eres el mejor del mundo, de la galaxia, del universo. Pero si pierdes eres más malo que Carlos Castaño. Y ese no es el fin que se merece ese viejo querido. Ese señor tiene que ir a Rusia y volver a Colombia para que le den guaro, le contraten a Esperanza Gómez para él solo y Carlos Vives le haga una canción. Tiene que volver para que lo midan y le hagan un estatua de tamaño real en la mismísima Casa de Nariño.

Sino clasificamos también me sentiría mal por el pueblo. Esa masa llena de deudas estaría de mal humor, triste, sin ganas de volver a ver fútbol en la gran puta vida. Y eso es peligroso porque de paso le echarían la culpa a la paz, a las FARC, al presidente. La que se le arma al presidente si no clasificamos. ¿Ustedes se imaginan? Su popularidad, ya destruida, caería hasta números negativos. Si ya lo dejó Vargas Lleras, con la eliminación hasta Clemencia lo odiaría.

Con los jugadores también daría cagada. Su valor en el mercado se desvalorizaría y no los va a contratar nadie. Los ojeadores preferirían ir a Islandia o Egipto en busca de nuevos talentos. Pero en especial, sino clasificamos, me daría tristeza por Falcao. Ese man ha luchado toda su carrera para jugar un mundial. Al pasado él nos clasificó casi que solo y se lo perdió por la puta lesión de la rodilla.

Para Rusia no ayudó mucho en las eliminatorias, pero nos enseñó algo más importante. El man nunca dejó de creer en sí mismo. Cuando todo el mundo pensaba que era un exjugador, siguió entrenándose al máximo. Cuando no jugaba en Inglaterra no salia a llorar ante los micrófonos. Entrenaba más duro. Sabía que iba a volver, y lo hizo. Hoy está ad portas de Rusia y ese man no puede faltar por nada en el mundial; él se lo merece más que cualquier otro jugador en el mundo y así tengamos que aprendernos el padre nuestro y prenderle una vela a la virgen de los milagros hoy tenemos que clasificar por El Tigre.