El Sueño

06/12/2015

Santiago de Chile, Estadio Nacional, 4 de julio de 2015, juegan Colombia y Brasil para definir al campeón de la Copa América. Ya se encontraron en la ronda inicial, Brasil ganó 2-1 con goles de Thiago Silva y David Luiz, como sucedió en el mundial, la selección Colombia está preparada para la revancha, no quiere que la selección de Neymar vuelva arrebatarle los sueños como sucedió en Estadio Castelão de Fortaleza durante Brasil 2014. El dolor para los colombianos sigue vivo, aumentada por la derrota en la primera ronda de la Copa.

Colombia viene de eliminar al local, en un gran partido de Ospina, James y Falcao en este mismo estadio, 3-2 fue el resultado final de un partidazo donde Alexis Sánchez y Vidal vendieron cara la derrota de la selección de Chile. Brasil viene de eliminar a la Argentina de Messi, Agüero, Tévez, Higuaín y Lavezzi, Neymar lideró el ataque brasilero y fue el autor del único gol del partido, que lo tiene al frente de la tabla de goleadores de la Copa América. Falcao lo escolta en esa tabla, en la final, los dos capitanes tienen la posibilidad de quedarse con el título de goleador.

El partido inicia muy mal para Colombia, Neymar deja el balón a Coutinho que con un remate desde fuera del área sorprende a Ospina antes del minuto 5’. El favoritismo y la historia de Brasil empiezan a imponerse al presente de Colombia. Todo se vuelve oscuro para el equipo de James, cuando el mismo Coutinho marca el 2-0 con una gran jugada individual y otra notable definición. 25 minutos y la final parece liquidada, Falcao alienta, James luce confundido con la 10 del Pibe a la espalda, Cuadrado es todo nervios, Ospina parece más vulnerable que nunca y busca explicaciones mirando al cielo.

La fiesta en las tribunas es amarilla al terminar el primer tiempo, de la parte amarilla de Brasil, la parte amarilla de Colombia no entiende lo que pasa, están confundidos por la superioridad brasilera y los más optimistas, sueñan con un milagro. José Pékerman tiene 15 minutos para devolver la confianza a sus dirigidos. Del 4-4-2 inicial, con Ospina; Zuñiga, Zapata, Murillo, Andrade; Sánchez, Valencia, James, Cuadrado; Bacca y Falcao, el equipo sale con un 4-1-3-2, sale Murillo y entra Arias, Zuñiga sube de extremo por derecha, Cuadrado pasa de extremo por izquierda, James se situa como 10 puro, Sánchez queda como único volante recuperador y la dupla de centrales queda con Zapata y Valencia.

Además de los cambios, Pekerman les dice: “En este momento no tienen que demostrarle nada a nadie, llegaron a cuartos de final del Mundial, están en la final de la Copa América, el mundo sabe quiénes son, Colombia crece, pero en las finales solo se recuerda al ganador, no vinimos a este partido a que Brasil haga más grande su historia, vinimos a escribir la nuestra, la de un país ávido de triunfos, de alegrías, ustedes son un ejemplo para los niños, en estos 45 minutos seamos un ejemplo de superación para los millones de colombianos, no desfallezcan ante la adversidad, salgan y jueguen como si de ello dependiera todo, nada ni nadie será mejor que ustedes corriendo juntos, pensando juntos, soñando con ganar la Copa América JUNTOS. Vamos a darle un gran regalo a su país, vamos a empatar y a ganar, y cuando Falcao alce la Copa América, le daremos gracias a Dios por esta oportunidad”. Lágrimas en los ojos de todos en el camerino, abrazos y el último aliento.

El fútbol es un deporte de hazañas y héroes, Colombia con los 11 en cancha salió a matar sin dar la opción de morir en el intento. Falcao descontó al minuto 50 luego de un gran centro de Zuñiga que le ganó a Filipe Luis la raya y el Tigre en su hábitat con un cabezazo puso el 2-1. Al minuto 75, Bacca se asoció con Cuadrado que tiró un centro atrás y James desde la media luna empató. Minuto 91, Cuadrado recibe falta de Miranda al borde del área, y el Falcao del Atlético vuelve a rugir, acomoda el balón y con el mejor tiro libre de su vida, pone el 3-2, Colombia es campeón de la Copa América. Todo se vuelve borroso, solo recuerdo estar en el Estadio llorando de la felicidad, ver a Falcao levantar la Copa América, y desperté en mi cama, con una sonrisa que no tiene final, son las 3 de la mañana, pero esa imagen la tendré grabada en mi mente, pensé en no contarlo para ver si se cumplía pero es un sueño que vale la pena ser compartido.