El negocio de pocos

04/11/2016
José Cortés

Escrito por: José Cortés

Crecí con el cuento de que el fútbol era de los hinchas y para los hinchas. Por años, me engañaron diciéndome que lo más importante eran los miles de aficionados que asistían al estadio y los millones que lo veían por TV. Siempre creí que las decisiones en el manejo del balompié se tomaban teniendo en cuenta lo mejor para los hinchas. Hoy me doy cuenta que me equivoqué. Por lo menos en lo que al fútbol colombiano respecta. Hoy la selección Colombia y el FPC es de los empresarios, de un par de avaros que se ganan mucha plata a costas de nosotros.

Ver al equipo del que somos hinchas cada día es más complicado. Primero hay que rogar porque el horario le sirva al dueño de los derechos de transmisión; los partidos se programan con previa autorización del presidente de WIN. Él decide que se juega de día y que se juega de noche. Su argumento no es ninguno más que el rating. Sumado a esto, ver los goles y resúmenes se volvió imposible: hasta que este canal no de autorización, nadie más los puede transmitir. Y lo peor: ¡nadie dice nada!

Y quién va a decir si su presidente, en una jugada muy inteligente, le da empleo a los grandes periodistas. No solo monopoliza el fútbol, también la información. Y vaya uno a buscar contenidos alternativos, que abundan y de buena calidad, en redes sociales, para darse cuenta de la censura…

Ir al estadio, otra opción para ver a tu equipo, se ha vuelto una misión peligrosa. Después de los bochornosos eventos en Bogotá, Manizales y Medellín, duda uno en asistir. El estadio se volvió el terreno de pelea de unos cuantos mal llamados hinchas que hacen e imponen sus normas impunemente, sin que presidentes de equipos o DIMAYOR digan algo. ¿Qué van a decir si sus equipos ya cuadraron caja con los derechos de TV?, ¿Cómo es posible que ellos controlen si puedes entrar o no?, ¿Cómo es posible que atraquen a los vendedores sin ninguna sanción penal?, ¿Cómo es posible que se vean armas blancas en las tribunas? Y claro, la solución es que no vayan visitantes, el ejemplo más claro de lo poco que le importa a la DIMAYOR el tema.

Para acabar de completar, vemos la pelea de Caracol TV y Caracol Radio con los partidos de la selección. Una cadena que por años ha apoyado a la selección, hoy empieza a negarle los derechos a varios de oír los partidos por una de las radios preferidas. Y todo ¿por qué? Porque los de la TV ahora cuentan con emisora propia y para ganar en rating quieren sacar a la otra del aire. Así como los de WIN con la TV, es mejor sacar con dinero a tu competencia que con contenido. Al final los hinchas los tenemos que ver, y con ese mal contenido se van a mantener.

Hoy los hinchas no importamos. Hoy el fútbol no es para nosotros. Hoy el fútbol lo tienen secuestradores unos cuantos señores con sed de dinero desde sus grandes escritorios.