El metodo Mou

04/18/2018
Carlos Andrés Barona

Escrito por: Carlos Andrés Barona

El Sevilla de Montella, que no hace un buen papel en La Liga, que ha sido goleado por varios equipos en España, eliminó al poderoso Manchester United de José. En Old Trafford, los andaluces justificaron la superioridad que habían tenido en el partido de ida, pero que no pudieron capitalizar en el marcador. Con mucha personalidad, pero también con fútbol, el conjunto Nervión, despojado de cualquier historia, dio el golpe sobre la mesa. El método de Mourinho está obsoleto.

Mourinho es o fue un gran entrenador, por algo consiguió lo que consiguió, pero a medida que fue ganando títulos y su figura crecía, peor jugaron sus equipos. Luego de la eliminación del Barcelona de Pep ante el Inter dirigido por el portugués, él se convirtió en el anti-Guardiola, para demostrar que sus formas eran tan efectivas como las del catalán. Lamentablemente para el, desde ese acontecimiento en el 2010, ha ganado cada vez más poco y no ha entendido que el fútbol cambió hace varios años. En el juego moderno ya no alcanza con practicar el antes efectivo ‘catenaccio; hoy los equipos tienen muchas mas herramientas para lastimar, tienen más ingenio, son más valientes y los entrenadores son más arriesgados.

Da la sensación que Mouse cree mas importante que los jugadores y que el club. Él se las quiere dar de pragmático y demostrar siempre que lo único que importa es el resultado y que las formas son accesorias. Quiere mostrar que él puede ganar a su manera, que el fútbol también es efectivo tirando un pelotazo al delantero para que resuelva. Una vez más se equivocó.

Valorar a un entrenador sólo por lo que gana, y no analizando su concepto de juego y la utilización de los recursos disponibles, no parece ser muy coherente. No es coherente, porque cuando la única justificación es el resultado y se pierde con un equipo inferior como el Sevilla: ¿de dónde te agarras cuando te quedas sin el argumento de la victoria?

Por eso los entrenadores, deberían dejar de hacerse los prácticos y hablar más del juego, pero lamentablemente estamos en la época del resultadismo puro, en donde la gente prefiere al que juega peor por encima del equipo propositivo, algo inaudito. Todos ganan y todos pierden, pero equipos como los de Mourinho tienen permitida la curiosa regla del pragmatismo, pues no se les cuestiona en la derrota (porque sólo les interesa ganar), y en la victoria se los eleva para mostrarle al mundo del fútbol que así también se pueden lograr triunfos. Entrenadores como Guardiola, tienen que ganar todos los días, todos los títulos, todo el tiempo, sino se comienzan a cuestionar, y no ocurre así, con los llamados prácticos: Mourinho o Simeone, por nombrar algunos.

Afortunadamente, el fútbol cambió y aunque hay excepciones ya no ganan entrenadores como Mourinho, porque se han visto equipos muy discretos con la capacidad de desarrollar ideas de juego muy creativas. El portugués se estancó, no evolucionó, creyó que su idea iba a seguir funcionando para siempre y lo sigue pagando caro. Antes del partido descalificó a Frank de Boer, diciéndole que era el entrenador más perdedor en la historia de la Premier”, horas después tuvo que tragarse sus palabras, pues en el fútbol todos ganan y todos pierden, incluso Mourinho.

No sólo por este oscuro presente, sino por lo poco que ha dejado en los equipos por los que ha pasado, es que no se puede comparar a Mourinho con Guardiola, no se pueden sentar en la misma mesa, más allá de los títulos. Uno es un técnico exitoso y nada más. Pep no sólo es exitoso, sino que se ganó un respeto por todo lo que dejó en sus equipos, por como revolucionó a lo mismos y porque este deporte no es solo de resultados. Por eso y más: Pep The special one