El Malquerido

10/12/2016
Julian Acosta

Escrito por: Julian Acosta

Víctor Valdés ha sido, sin duda, el portero más importante en la historia del Fútbol Club Barcelona. Aunque Víctor en sus inicios no fue del agrado del hincha culé; sus berrinches con Van Gaal y sus múltiples “regalos” con su juego de pies en el Barça de Rijkaard, eran algunas de las razones por las que muchos hinchas pedían un portero de mejores garantías para el arco culé.

El número de 1 del Barça siempre estaba en discusión. No bastaron Bonano ni Rustu, el equipo parecía condenado a no encontrar un guardameta de garantías. Víctor Valdés no era la excepción. Era el mejor recurso disponible para un equipo que debía echar mano de canteranos del nivel de Oleguer Presas por su momento económico.

El 17 de mayo de 2006 todo cambió en el arco culé. El estado Saint Denis de París era el escenario histórico de una final inédita. El Barça de Ronaldinho, Deco y Eto´o, enfrentaba a un histórico Arsenal liderado por quien luego fuera jugador del Barça, Thierry Henry. Esa noche, todo cambió para Víctor Valdés.

Valdés fue un muro inquebrantable, que paró todas las ocasiones del Arsenal que estuvo a punto de matar toda ilusión de remontada de aquel partido, por ese partido Valdés pasó la historia del club, su confianza en sí mismo creció y su puesto fue indiscutible.

La llegada de Guardiola potencializó al canterano, que con una clara mejoría de su juego con los pies, así como sus grandes intervenciones en finales y semifinales le llevaron a convertirse en el amo y señor de la portería azulgrana.

Capitán y líder del vestuario. Valdés era todo un ícono del barcelonismo hasta el día que planteó su marcha. Si bien se negó a escuchar cualquier oferta de renovación para evitar que se asociara su continuidad al dinero, su duro trato y desplantes con la afición empañaron el adiós del más grande del arco culé.

Valdés cambió toda la gloria y respeto del fútbol mundial por un capricho que pocos podemos entender. Hoy atajar en la Premier en un equipo más que modesto y con poco renombre a nivel internacional. Con el Barça ganó todo, incluyendo un puesto en la selección que le permitió ser campeón del mundo. Hoy Valdés vive alejado de todo lo que muchas personas pueden tener con las oportunidades que se le hubieran presentado de haberse mantenido como dueño del arco azulgrana.