El arte de hacer goles

09/19/2017
José Cortés

Escrito por: José Cortés

Estoy sentado en el piso quinto del Museo de Orsay en París rodeado de pinturas impresionistas de Renoir, Cezanne, Monet y Degas. Mientras escribo esto, veo gente que disfruta mucho verlas. Aunque admiro el arte, no dejo de pensar en fútbol. No dejo de pensar que al estar acá sentado me estoy perdiendo un Chelsea versus Arsenal y un Manchester United versus Everton. No es por comparar, pero yo siempre veo arte dentro de una cancha de fútbol.

Muchos me dicen que cómo diablos voy a preferir ver 22 tipos detrás de un balón a una tarde viendo como estos pintores interpretan la realidad. Muchos me dicen que patear un balón no es igual de lindo que las trazadas con las que un pintor mezcla colores; que un gol no se compara con la belleza de un retrato al óleo. Pero insisto, ¡están equivocados! En el fútbol veo eso y mucho más.

Arte fue ver cómo Maradona, vestido de albi-celeste, dejaba regadas por el camino las camisetas blancas de los ingleses; arte fue ver cómo la verde-amarela de Dinho se cruzaba entre los demás colores del arco iris sin que nadie pudiera detenerla; arte fue sentir cómo se detenía el tiempo mientras el tiro libre de Beckham pasaba por encima de la barrera griega haciendo contener la respiración a dos países; arte es observar a Buffon estirando su cuerpo para sacar una pelota al otro extremo del arco.

Nada más lindo que oír la música que produce un gol en las gargantas de los asistentes al estadio, o en la narración con lágrimas en los ojos de un locutor conmovido. Nada expresa más emociones que ver la sonrisa y la tristeza de una definición por penales (como la de EE.UU. 94, por ejemplo). Pueden existir muchas esculturas, pero ninguna como las de Ronaldo driblando rivales, o las de Falcao elevándose por encima de sus rivales, o las chilenas de Rivaldo y Van Basten. ¿Elegancia? Elegancia era ver saliendo jugar a Franz Beckenbauer, Lothar Matheus, Xavi Hernández o Andrés Iniesta.

No me digan que el fútbol no es arte. No me digan que eso sólo se ve en los museos. No me digan que dentro de una cancha de fútbol no podemos ver lo mismo, porque yo lo contemplo cuando dirijo, juego o veo un partido. El fútbol es arte, y tiene las obras más lindas del mundo.