Editorial: Respeto ante todo

10/31/2013

Ya tenemos los 23 semifinalistas al premio individual más codiciado del fútbol mundial; el Balón de Oro. Lo que debería ser una noticia que llena de orgullo a los nominados se opacó por la publicación de un video en el cual, el Presidente de la FIFA Josep Blatter, habla abiertamente de sus preferencias por Lionel Messi,  y sobre el “otro” en consideración a Cristiano Ronaldo, según sus palabras parece un militar y gasta más en peluquero que el argentino. Además en las imágenes es claro cómo se para de su silla para hacer una parodia de cómo ve al portugués dentro de la cancha. Además lo menos mencionado, pero es lo más grave del asunto, es que dice que por ser el jefe de la FIFA, los que votan deben tener en cuenta este detalle.

Es conocido que en la FIFA se maneja una red de corrupción enorme, la asignación del mundial a Qatar, las ya conocidas historias de Jack Warner ( http://pasealvacio.net/warner-poder-oculto-de-la-fifa/ ) y las diversas denuncias de cambios de votos en las papeletas para escoger al ganador del Balón de Oro, son algunas de las nubes que se posan sobre el máximo ente del fútbol mundial. Y para completar, llega este señor y sale con estas declaraciones que ponen en tela de juicio la objetividad del ente que dirige.

Si bien es cierto que a unos les puede gustar más Cristiano que Messi o viceversa, es difícil comprender la posición de la FIFA en esta disputa sobre el Balón de Oro. Se entiende que son por méritos deportivos durante el año que se entrega, por esto se tendría que hablar de los logros de cada uno de los jugadores aspirantes durante los 365 días del año y no de los gustos personales del presidente de la FIFA como dio a entender. Blatter debería estar más pendiente de los detalles del próximo mundial, o de explicar las razones por la cuales el Mundial del 2022 se jugará en Qatar, o ¿será que desviar la atención le queda más fácil que demostrar su ineptitud al frente del cargo?

Y, que quede claro, no se trata de apoyar a Messi o a Cristiano, se trata de respetar a unos y otros, se trata del respeto que debe haber en la FIFA por los jugadores y por sus propias decisiones, y no como lo dio a entender Blatter, que es por su posición de Presidente de la FIFA.