Editorial: Patriotismo deportivo

07/22/2014

David Luiz y Dani Alves intentaban consolar a un joven de 22 años que acababa de anotar su sexto gol en un Mundial, pero que no había logrado continuar el sueño de 47 millones de colombianos de continuar en Brasil 2014. Ese joven con cara de niño, con el corazón destrozado era el reflejo de un país que impotente se despedía de un mundial al cual llegó sin apuestas y se fue como protagonista. Gran gol a Grecia cerrando el partido, golazo de cabeza a Costa de Marfil al mejor estilo de su amigo Falcao García, GOLAZO ante Japón, considerado el tercer mejor gol del Mundial, el MEJOR GOL DEL MUNDIAL frente a Uruguay con una volea digna de una pintura de Da Vinci, segundo gol a Uruguay terminando una gran jugada colectiva del equipo, gol de penal a Brasil, 2 asistencias y todas las patadas recibidas de parte de los brasileros fueron su carta de presentación al finalizar el mundial.

Y desde ese momento empezaron los rumores del interés de los grandes equipos europeos por llevarse al 10 de Colombia y del Mónaco, al amigo de Falcao, a JAMES RODRIGUEZ. El United, Tottenham y Barcelona se interesaron, pero una entrevista suya declarando su amor por la camiseta del Real Madrid decantó su marcha al conjunto blanco y obligó al propietario del Mónaco a sentarse con Jorge Méndez y Florentino Pérez a discutir los términos del traspaso. Todo se cocinó, todo se dio y el 22 de julio de 2014, el Real Madrid hizo oficial la llegada del nuevo 10, de una nueva estrella a la galaxia, del heredero de Ozil, Figo, Seedorf, Laudrup o Puskas, un colombiano, la bota de oro de Brasil 2014, el ya famoso James Rodríguez.

Ya oficializado, llegaron las imágenes del reconocimiento médico, de su llegada al Santiago Bernabeu, de su presentación en sociedad y luego al público. Quedó visto en el campo de su nueva casa, que no sólo se ficha a un gran deportista, se ficha a una persona que demostró en esos pocos minutos que no se trata solo de ser jugador de fútbol y que ante todo es un gran ser humano. Colombia vibra, Colombia quiere seguir en este sueño que parece se aumenta con la llegada de David Ospina al Arsenal, de Cuadrado que está muy cerca del United o del Barca, y ante la posibilidad de otra transferencia de Falcao.

Y aquí entra la posibilidad de que Don José Pékerman siga potenciando a estos muchachos que nos siguen haciendo soñar, mientas nuestros dirigentes políticos se siguen peleandose las oficinas del Congreso de la República.