El Fútbol pierde a una gran persona

12/4/2012

A Miguel Calero, ex portero de Colombia, Pachuca, Nacional y Cali, le fue declarada muerte cerebral anoche y la noticia fue un golpe durísimo para la familia futbolera en Colombia, México y Latino América en general. Un jugador carismático, amable, siempre con una sonrisa y extrovertido ante hinchas y cámaras. Su forma de ser opaca lo que fue dentro de una cancha, por eso hoy muchos lamentamos la noticia porque fue un ídolo para muchos que tuvimos la oportunidad de verlo en una cancha o conocerlo personalmente.

En Colombia lo recordamos por sus goles jugando en el Cali, por sus acrobaticas atajadas en la selección Colombia, por una jugada con Nacional que fue una cuota importante para un titulo verde, por ser parte del grupo que ganó la Copa América para el país en el 2001, pero hay un momento donde se hizo grande y pareció del tamaño de un arco. El 4 de julio de 1999, Calero fue el portero de Colombia para enfrentar a Argentina, ese día Martin Palermo erró tres penales, uno pegó en el palo, el otro se fue al cielo y el tercero lo tapo Miguel, momento sublime para un gran portero.

Para Pachuca, es el mejor portero de su historia, y uno de sus jugadores insignias, con su llegada, los títulos aparecieron por montones y no solo fue un emblema para los tuzos, sino para los demás equipos por su personalidad y por su actuar siempre dando lo mejor de si. Hoy lloramos muchos, otros muchos se entristecen y desde este espacio queremos enviarle un mensaje de apoyo a su familia y amigos que todavía se aferran a un milagro para que Miguel siga con nosotros. Sin importar la situación, debemos quedarnos siempre con la sonrisa de ese gran señor que era Miguel Calero.