Disfrutar el momento

12/4/2017

Durante el sorteo de la Copa Mundial de la FIFA, millones de aficionados de todo el planeta mantuvieron sus ojos pegados a aquellas bolas mágicas que contenían los nombres de sus países. Con la emoción y la expectativa a tope, hicieron fuerza mental, durante más de una hora, para que su selección quedase lo mejor ubicada posible.

El Palacio de Kremlin fue el escenario en el que un selecto grupo de leyendas dirimió la suerte de 32 naciones que sueñan con hacer historia en el gigante de Europa Oriental. Esta columna es un apartado especial para dos humildes combinados que se ganaron su pase al Mundial a base de procesos, sangre y esfuerzo. Dos equipos a los que, al parecer, la diosa fortuna no les ha sonreído tanto como les habría gustado: Perú y Panamá.

Lo primero que debería decirle, tanto a los jugadores, como a los millones de aficionados de este par de selecciones, es una palabra muy sencilla: disfruten. Disfruten cada momento de este sueño y no se sienten a pensar en cómo, ni cuándo terminará. Alienten, griten, enloquezcan y, si es necesario, puteen.

Los amigos panameños saborearán las mieles de una Copa del Mundo por primera vez en su historia. Los hermanos peruanos vuelven a estar entre ‘los elegidos’ después de casi cuatro décadas. Es aquí donde uno le preguntaría a esos hinchas: “¿Vale la pena arrancarse los pelos durante siete meses por haber compartido grupo con Francia, Dinamarca, Bélgica o Inglaterra?”. A los jugadores, por su parte, habría que preguntarles: “¿Van a asustarse y a olvidar su arduo camino a Rusia por el hecho de tener enfrente a Griezmann, Eriksen, Hazard, Kane y compañia?”.

Con toda sincerad, si tuviésemos que apostar con base a los resultados del torneo, casi todos dejaríamos afuera a estos dos equipos en primera ronda (sobre todo a Panamá). Las probabilidades no juegan a favor de ninguna de estas selecciones con poco rodaje y ‘caché’ en una competencia de semejante calibre. Cuestiones como la plantilla, los antecedentes y la infraestructura hacen que Perú y Panamá corran con una clara desventaja desde la previa. Sin embargo, esa es la magia del fútbol, las probabilidades y los números no existen cuando la pelota rueda.

Más allá de los milagros o sorpresas que puedan darse, esos 46 jugadores que viajarán al otro extremo del planeta escribirán la historia para las próximas generaciones. De hecho, ya lo están haciendo. Sin ánimo de fomentar la mediocridad, Perú y Panamá ya han ganado el Mundial por el hecho de estar en el Mundial.

Por otro lado, las caras de Ricardo Gareca y ‘El Bolillo’ Gómez, al momento de conocer a sus rivales, no tienen precio. Sus leves sonrisas reflejan un poco de desazón por tener que pisar descalzos un camino de piedras desde el comienzo. A pesar de ello, el estratega de Perú (quien también irá a su primer Mundial) no tiene reparos en mostrar optimismo en sus declaraciones. Pese a ser el cuadro sudamericano con el grupo más difícil, ‘El Tigre’ envía un contundente mensaje de calma para toda la hinchada: “confíen en nosotros”.

Lo dicho por ‘Bolillo’ tras el sorteo es más cómico. La selección de menos renombre de Latinoamérica, en el grupo más difícil. Cuando no se puede llorar, lo mejor que se puede hacer es reír. Con un tono irónico, el técnico colombiano suelta una frase de lo más sincera: “las otras 31 selecciones querían que les tocara Panamá”. Razón no le falta.

De todas formas, qué más da. Ya han sido demasiados años de decepciones, frustraciones, lágrimas y humillaciones. Después de estar tanto tiempo persiguiendo el objetivo, no se puede recibir el premio con cara larga. A estas alturas, la presión la tienen otros. Evidentemente todos, incluidos los chicos, quieren hacer una buena presentación. Pero cuando se sabe que muchos peruanos y panameños tendrán su ‘primera vez’, lo correcto es que esa primera sensación, ese primer recuerdo sea de placer, satisfacción y alegría. Sin importar el resultado.

No caben dudas de que en Rusia aquellos guerreros vestidos de rojo y blanco buscarán hacer todo lo posible para llegar lo más lejos. Pero lo que hará este torneo realmente valioso es el aprendizaje, el rodaje y la experiencia que pueden adquirir ambas selecciones. Perú y Panamá están ante una gran oportunidad de ‘nutrir’ su cultura futbolística y tener una clara referencia de dónde están parados con respecto al resto del mundo.

Ése debe ser el primer paso para darle continuidad a los procesos que los llevaron a esta cita orbital y hacer que el hecho de ir a un Mundial deje de ser un ‘oasis en el desierto’.

Peruanos y panameños, por favor, jueguen, luchen y aprendan. Pero sobre todo, disfruten. Disfruten, disfruten y disfruten. Gocen de ese mágico mes mundialista como si fuera el último de sus vidas. Nadie sabe cuándo volverán a experimentar esa sensación de estar al lado de los mejores. Puede que sea en cuatro años, o en cuarenta. Pero lo que deben saber, desde el fondo de sus corazones, es que cada segundo que dure este sueño debe ser inolvidable, para que cuando lo cuenten a sus hijos sea con una sonrisa de oreja a oreja.

Campeones, nos vemos en Rusia.


Carlos Cifuentes [@caredcifuentes]