El hombre más importante del fútbol boyacense

07/7/2017
Andrés Aranguren

Escrito por: Andrés Aranguren

Diego Andrés Corredor tenía 16 años en 1998 cuando la selección juvenil de Boyacá escribía una de sus mejores participaciones en los campeonatos nacionales. El equipo era dirigido por su padre, Luis Arturo, y logró clasificar por primera vez a la fase final del torneo al empatar a un gol ante Norte de Santander. Ese día Diego se perdió el partido por acumulación de tarjetas, pero ahí empezaba su trasegar glorioso por el fútbol.

En diciembre de ese año, el joven volante tunjano se iba a jugar al Deportes Tolima. “Yo pienso que si el profesor Ortiz (Tucho) me llamó entre tantos jugadores buenos que hay y con más experiencia que yo como es el caso de Vianchá o Villamil, es porque le gusta mi fútbol y trataré de dar todo lo que tengo para quedarle bien a él, pero especialmente por demostrar que Boyacá tiene un fútbol de buen nivel”, decía en ese entonces el juvenil que iba a cambiar para siempre la historia del fútbol de la tierrita.

Diego iba a debutar a los 17 años en el fútbol profesional y luego de 5 años defendiendo los colores del vinotinto y oro, viajó a Neiva para jugar con el Huila un semestre. No se adaptó al calor de Neiva y en 2004 volvió a Tunja para enfundarse el rojo de Patriotas.

Corredor Hurtado hizo parte de equipos históricos, porque a pesar de que el fútbol en la región es joven, no ha pasado desapercibido. En 2005 hizo parte del plantel que no perdió en La Independencia durante 47 juegos y que logró la victoria más abultada en un torneo de segunda divisón en Colombia: 9 a 0 ante Alianza Petrolera. Pero como en la vida, en el fútbol no todo es alegría, no todo son récords.

Además siendo jugador de Patriotas sufrió un ataque en su rostro producto de la intolerancia. En inmediaciones de la UPTC un hincha del Chicó lo atacó con una botella y le produjo graves heridas. Él, sin mucho escándalo y en silencio, se recuperó y volvió a su pasión porque como bien dice “el éxito está en pararse rápido”. Diego, inteligente como pocos, se dio cuenta que la rodilla no le daba para seguir jugando así que en 2009 decidió dar un paso al costado y ayudar desde otro lado.

En 2011 las directivas le ofrecieron las riendas del equipo juvenil y él no dudó en tomarlo. Su faceta de jugador fue exitosa, pero la de entrenador va a empezar a dejar una huella imborrable en el fútbol del departamento. Con los pequeños de la casa logró meterse en instancias definitivas en los torneos que dirigió, pero aparte de eso descubrió a Leonardo Pico, actualmente en Junior, y Nicolás Carreño y Mauricio Gómez, hoy pilares del plantel profesional de Patriotas.

Corredor es tranquilo, sereno, sólo se desespera en el banquillo, pero fuera tiene la capacidad de hablar con propiedad y decir que no le teme al gigante Corinthians o que se vienen cosas importantes para el fútbol del departamento. Y es que su excesiva humildad no lo deja ver que lo más importante ya llegó y es él.


Agradecimiento a la gente de www.patriotasfc.com por la atención prestada.