Del BAR al VAR

07/11/2017
José Cortés

Escrito por: José Cortés

Es imposible pensar el fútbol sin el error. Desde los que toman decisiones hasta los que juegan en la cancha, pasando por técnicos y árbitros. El error siempre ha estado presente y por eso nos acostumbramos a convivir con él.

Esos errores pasaron mucho tiempo desapercibidos, no se notaban tanto porque la TV no estaba presente, porque las cámaras no eran de alta resolución, porque no había tanta tecnología rodeando el fútbol. Pero los desarrollos tecnológicos casi que nos dejan vivir los partidos como si estuviéramos presentes cuando nos encontramos a kilómetros de distancia. Las repeticiones, el HD, la cámara lenta, la misma tecnología que no se usa para corregir errores, los está mostrando.

Es por eso que las conversaciones de fútbol en el BAR siempre van rodeadas de una queja o una acusación: que estaba en fuera de lugar, que no fue penal, que la pelota no entró, que era roja y no amarilla, mejor dicho, hoy casi todo lo que pasa en la cancha puede ser refutado. Los árbitros, atrasados en el alto desarrollo del juego, siguen viendo como la tecnología hace que los jugadores sean más rápidos, que los balones sean más veloces, pero nada hace por ayudarles a controlar mejor el juego. ¿En serio creen que es posible que un árbitro corra a la misma velocidad de Aubameyang en un contragolpe para estar cerca si lo derriban entrando al área? ¿Creen que es fácil ver el momento exacto en el que parte un pase y la posición del receptor cuando están separados por 20 metros?

Y para eso apareció el VAR, que con varios errores propios de las nuevas ideas, llegó para ayudar a los jueces a tomar mejores decisiones y a hacer que los errores que influyen en el juego empiecen a desaparecer. Muchos románticos lo detestan, pero creo que detestarían más perder un Mundial con un gol fantasma como el que hizo Inglaterra en el 66, o quedar eliminados con un gol con la mano como el de Maradona en el 86. Así como usamos la tecnología para mostrar los errores y acusar, en muchas ocasiones a jueces y equipos, también la debemos usar para evitar que se sigan cometiendo injusticias y validando, o invalidando, cosas que no son.

Ya en el BAR no hablamos de los errores, hablamos de si es bueno o no el uso de esta tecnología. Dicen que el fútbol va a perder su esencia, que el error es propio. Pero si es así, ¿por qué se pelea tanto cuando aparecen las equivocaciones arbitrales? ¿Por qué se acusa tanto a equipos como el Barça, la Juve, Nacional, Boca de recibir ayudas? ¿No le gustaría a los que se oponen que se acabara ese manto de ilegalidad que ellos mismos ponen a los triunfos logrados por equipos ajenos?

Sería preferible garantizar que nunca más se vaya a pitar un gol que no debía ser válido. Es mejor que acabemos con las polémicas de una vez. Es mejor que el análisis de las cámaras lentas y las mil repeticiones por fin sirva para algo más que dar de qué hablar a los hinchas y periodistas. Claro que debe mejorar, y mucho, pero la idea del VAR es buena. Ahora sí, por fin el en BAR vamos a hablar de los jugadores y los técnicos, y no de los árbitros.