Cuentos de hadas

01/25/2013

Cuando se supo que Mette-Marit Tjessem era la novia del futuro rey de Noruega, el príncipe Haakon, se desato el escándalo. La impresentable joven era madre de un niño, fruto de su relación con un traficante de drogas y trabajaba como camarera.  La princesa Ranghild, -tía de Haakon- confesó su deseo de morir antes de ver a Mette-Marit como reina y la prensa más crítica no simpatiza demasiado con ella, a la que tachan de terca, voluntariosa y caprichosa pero Mette-Marit aun hoy continúa viviendo su propio cuento de hadas.

La final de la Copa de la Liga inglesa (Capital One Cup) o mejor conocida como Carling Cup es una verdadera lección de humildad; el próximo 24 de Febrero se enfrentaran el Swansea, único club galés en la Premier League con el Bradford de la League Two (cuarta categoría), que dejo en el camino nada menos que a tres equipos de Premier League y poco le importo el dinero, prestigio o infraestructura de sus rivales, recordándonos que en la cancha son once contra once.

El equipo de Laudrup rubricó su mejor actuación en la Carling Cup en el año del centenario de su fundación, pues originalmente fue creado en 1912 como Swansea Town City y nueve años más tarde se incorporó al fútbol inglés.  El Swansea suma 10 trofeos de la Copa de Gales, en la que dejó de competir en 1996, cinco años después de obtener su última corona.  Pero de los cisnes ya hablamos en otra ocasión (CESPED EUROPEO – Contracorriente http://bit.ly/148Ozbp http://ow.ly/h5FxG).

Esta columna está dedicada al Bradford, ese equipo que fue fundado en 1903, sólo tiene un título: la FA Cup de 1911 y está valuado en 5.9 millones de euros, frente a los 274.4 MDE del Arsenal, los 120.2 MDE del Aston Villa o los 78.6 MDE del Wigan, equipos que elimino en su carrera a la final. Pero el club situado en West Workshire al norte de Londres, que actualmente marcha décimo en la cuarta división con 27 puntos y apenas suma una unidad en los últimos cuatro partidos, se convirtió en el primer equipo de la categoría más baja del fútbol inglés en llegar a la final de la Carling Cup desde que Rochdale lo consiguió en 1962.

La grandeza del fútbol a veces nos deja cosas como esta, un equipo que hace dos temporadas atrás jugaba su primer play-off de ascenso a la Premier League y que hasta ahora, sus mayores éxitos se remontaban a las semifinales de la Copa de Inglaterra (FA Cup), que alcanzaron en 1926 y 1964 o a las primeras rondas de la Recopa de Europa que disputaron hace más de dos décadas.  Mientras su rival de las ligas menores de Inglaterra, es un modesto conjunto con 110 años de historia a sus espaldas que conquistó la Copa de Inglaterra por allá en 1911.

Michael Laudrup, aquel formidable jugador, describió como un “pequeño cuento de hadas” para su Swansea haber alcanzado la final de la tercera competición inglesa, tras la Premier y la FA Cup, solo comparable al “gran cuento de hadas” que vivirá el Bradford o su estrella, James Hanson, un delantero de 25 años que se gana la vida acomodando productos en estanterías de un supermercado y que confeso que nunca ha jugado en Wembley.  Como dice una amiga twitera, esto es lo lindo del fútbol.