Ciclo cumplido

04/5/2017

Cuando Robert Pires dijo que era más importante mantener a Arsene Wenger que renovar los contratos de Alexis Sánchez y Mesut Özil, sinceramente pensé que era una broma.  El entrenador francés ha estado en el Arsenal por más de dos décadas, pero después de un gran comienzo en Highbury sus acciones han caído en picada en los últimos diez años con una hinchada cada vez más mortificada ante la escasez de trofeos.  Alexis fue contundente en la semana FIFA, manifestó que quiere quedarse en Londres, pero en un equipo que pelee títulos, en una clara alusión que podría estar alistando maletas para irse a Stamford Bridge.  Lo que sería grave para los intereses gunners.

La estrella austral se niega a firmar un nuevo acuerdo y sólo le quedan un poco más de 12 meses en su actual contrato. Las conversaciones han sido suspendidas hasta el final de la temporada 2016/17, con el delantero intentando un acuerdo que prácticamente duplica su actual ficha de 130.000 libras esterlinas por semana.  Pero el problema no es sólo de dinero, al chileno se le ha visto desencantado en cuanto la temporada del Arsenal se ha desmoronado y Chelsea , Paris Saint-Germain, Juventus e Inter de Milán estarían seducidos por el juego del ariete de los 22 goles y las 18 asistencias. Todo esto no debería tomarse tan a la ligera, más aún, cuando las conversaciones con el centrocampista alemán Mesut Özil también se han estancado, lo que lleva a la especulación de que ambos jugadores saldrán en el verano.

El técnico gunner se apresuró a desmentir esta situación, manifestó que la salud financiera del club es muy buena y que no se irán, pero la historia muestra que todo pasa a un segundo plano cuando las ofertas comienzan a aterrizar en el Emirates. En julio de 2011, el entrenador se mostró inflexible en que no vendería a Cesc Fábregas al Barcelona, sin embargo, apenas un mes más tarde para la irritación de los aficionados, el español estaba de vuelta en el Camp Nou.  Ese mismo año, Samir Nasri era otra estrella de la que se especulaba su salida del Arsenal y aunque Wenger dijo en julio que el volante estaba muy contento y comprometido a quedarse, el talentoso francés se unió al Manchester City en un contrato de alto perfil apenas un mes después.  

El City tiene una historia de caza furtiva de los talentos del Arsenal y uno de los primeros en hacer el cambio fue Emmanuel Adebayor en 2009; en julio, Wenger declaró que continuaría bajo su dirección y casi en tiempo récord se fue.  Algo similar pasó también con Ashley Cole que emigró al Chelsea ese mismo verano. El movimiento de Robín van Persie al Manchester United tres años más tarde fue aún más polémico, el hombre nacido en Estrasburgo declaró en Marzo de 2012 que su plan era mantener al holandés, pero todo el mundo conoce la historia, Van Persie fue vendido en Agosto a su rival directo, el Manchester United y fue pieza clave de los Red Devils para conseguir el título en su primera temporada vestido de rojo.  Ya pocos le creen a don Arsene.

Pero no es solo Robert Pires quien pide que se quede, otras ex figuras del club como Jens Lehman o Sol Campbell son partidarios de darle otros dos años al técnico alsaciano pero un número cada vez mayor de fans tienen una opinión diferente.  Mucha gente cuestiona darle otro contrato a Wenger a sus 67 años cuando los entrenadores de sus rivales directos son más jóvenes: Conte tiene 47, Guardiola 46, Pochettino 45 y Klopp 49, mientras que Mourinho y Koeman rondan los 54 años, llegando a cuestionarse, por qué no conseguir otro míster, uno más joven que pueda construir un nuevo equipo y revolucione todo para encender otra vez la ilusión.

Arsene Wenger ha tenido una trayectoria descendente durante la última década, las últimas dos victorias en la FA Cup disfrazaron el hecho y sólo fueron posibles porque los gunners no se enfrentaron en las finales a ninguno de los llamados grandes de la Premier.  Y como si todo esto fuera poco, parece bastante claro que a Stanley Kroenke (máximo accionista del Arsenal) no le importa lo que sucede, siempre y cuando se obtenga un nivel mínimo de ingresos, cosa que claramente no está directamente relacionada con ganar trofeos o pelear la Liga de Campeones.  Con el aplazamiento de la firma del niño maravilla y del genio alemán, tal parece que los decepcionados ya no son solo los hinchas, es evidente que hay dos situaciones relevantes para la continuidad de sus dos estrellas, el paso al costado del técnico francés y la clasificación a la próxima Champions, sin estas dos cosas, va a ser muy complicado convencerlos que se queden.

En el Emirates, los hinchas claman porque el número 7 extienda su contrato y se quede pero nada hace presagiar que el club del Norte de Londres remecerá el mercado para reforzarse y convencer a Alexis con hechos concretos para que permanezca.  Hoy todo es incertidumbre, el mejor jugador de la Copa América Centenario, mantiene intacta su mentalidad ganadora y necesita jugar en un equipo que vaya por objetivos mayores.  Es claro que Mesut es un poco más prudente, se pronuncia menos sobre el tema pero en su largo silencio también es innegable el mensaje de la desmotivación que se vive al interior del Emirates.  En lugar de prolongar el sufrimiento entre sus aburridos fanáticos que ya no tienen por qué pelear en Marzo de cada temporada y un director técnico que sigue quemando el poco prestigio que le queda, el Arsenal debería aprovechar la coyuntura para rendir homenajes e iniciar la cacería de un DT antes de que llegue el verano.