Españoles triunfando en la cuna del fútbol.

11/16/2012

Hasta este año, el mayor logro de Jonathan Marray en el circuito era haber llegado a la tercera rueda del US Open en dobles y ocupar el puesto 86° del ranking en esa especialidad, pero una invitación al último Wimbledon para conformar pareja con el danés Frederik Nielsen le cambio la vida. Se quedaron con el torneo de dobles y se convirtió en el primer inglés en triunfar en esta especialidad en Wimbledon desde 1936 y saldó algo de la deuda que aún se mantiene en los singles para los británicos. Esta semana llegaron hasta semifinales de la Copa Masters.

En los años 80 era muy difícil encontrarse un futbolista español, a plenitud de su carrera, jugando por fuera de su país. Los casos más sonados quizás fueron la ida de Víctor Muñoz del Barcelona a la Sampdoria en 1988 y un año más tarde, lo hizo Ricardo Gallego dejando el Real Madrid para enrolarse en las filas del Udinese pero ambos, en el ocaso de sus respectivas carreras. En los 90 tuvimos la ida de Martín Vázquez al Torino y años después la de Mendieta al Lazio sin que ninguno de los antes mencionados tuviera un desempeño que le hiciera pasar a la historia de los clubes que les acogieron.

Ahora, en los últimos años, el rumbo cambio hacia tierras británicas; pero el tema pasa no solamente porque las islas se han convertido en el destino favorito de los jugadores españoles sino porque los nombres que llegan a reforzar los equipos ingleses incluyen varios jugadores de selección como Pepe Reina, David De Gea, Santi Cazorla, David Silva, Fernando Torres y Juan Mata. Muchos de ellos no arriban como simple relleno, son contratados por clubes que pelean en lo más alto de la tabla, se posicionan como titulares en sus equipos y hasta llegan a convertirse en referentes de los mismos.

La historia reciente podríamos enmarcarla desde la llegada de Rafa Benítez al banquillo del Liverpool en el 2004 y de la mano del entrenador madrileño desembarcaron también figuras como Josemi, Xabi Alonso, Antonio Núñez, Luis García, Antonio Barragán, Pepe Reina, Fernando Morientes, Álvaro Arbeloa, Albert Riera o Fernando Torres. La salida de Benítez no cambio el panorama mucho y el juego aéreo tan reconocido en las islas comenzó a mutar.

El trabajo de la selección española y lo enseñado por el Barcelona en las últimas temporadas impulsaron a muchos clubes de Inglaterra a intentarlo con ese estilo de toque, manejo de balón y pases cortos. Fue entonces cuando los ojos ingleses comenzaron a fijarse en las canteras ibéricas, en especial la del Barcelona, tal y como lo hizo el United de Ferguson que se “robo” a un joven Gerard Piqué y hasta algunos se atrevieron a entregar la manija de sus equipos a jugadores como Cesc Fábregas (Arsenal) o Mikel Arteta (Everton).

Dos historias en casa de la reina Isabel II, que nacieron de simples invitaciones y que aun dan mucho de qué hablar. No es secreto que a la liga inglesa le gustan los españoles y que a estos también les parece muy atractiva por su fútbol, sus estadios, su ambiente pero sobre todo por su estabilidad financiera. Todo apunta a que el romance entre Inglaterra y los futbolistas españoles continuará, esto ya no es una moda pasajera.