Catar con un nuevo pasatiempo

09/2/2013
Andrés Aranguren

Escrito por: Andrés Aranguren

Un periódico reconocido en el Reino Unido, The Times, publicó en meses pasados que Catar prepara una Liga Mundial de Clubes, denominada Dream Football League (DLF) que se disputaría desde el verano del 2015.

Parece ser que en Qatar no tienen límites, la familia real de aquel país petrolero no está contenta con tener torneos ATP y WTA, el Commercial Bank Qatar Masters de golf, IAAF, Liga de Diamante de atletismo, premios de Moto GP o Formula 1, el Mundial de Balonmano 2015 o la Copa del Mundo de fútbol en 2022; ellos van por más. Y se filtró la información que quieren llevar a cabo una liga con los 24 clubes más poderosos del mundo, 16 de ellos participantes permanentes y 8 que serán invitados por la organización. Dicha competición se disputaría a mitad de año, serviría como prueba de que es posible jugar al fútbol en esta época, es una demostración de que el aire acondicionado que sería instalado en la Copa del Mundo de 2022 es eficiente y seguro.

Según The Times, los clubes más prestigiosos recibirían la jugosa suma de 175 millones de libras (dejando como “broma” lo recibido por el Chelsea al ganar la UCL, 47,3 millones de libras), lo que quieren lograr los catarís, es superar en dinero lo entregado en UCL o en el Mundial de Clubes y con estas sumas estrepitosas de dinero recibir el apoyo de los grandes clubes de fútbol.

Ojalá todo esto que se dice desde The Times, sea solo un sueño de la familia real de Qatar, y que los dueños del fútbol mundial no vendan la esencia del deporte más hermoso del  mundo, el deporte del pueblo, en cual ya han permitido entrar a grandes magantes rusos y de medio oriente. Vemos como el fútbol se ha deteriorado, ligas sentenciadas faltando un tercio de temporada, campeonatos más desiguales que pierden adeptos y canchas de equipos chicos con sus tribunas vacías.

El fútbol ya perdió una batalla, vendiendo el Mundial del 2022, ojalá no se siga vendiendo al mejor postor,  y no se convierta en el hobbie de los magnates del petróleo y no se transformen en las marionetas del dinero, amanecerá y veremos.