Caída Libre

06/14/2016

La economía de Brasil, la mayor de Sudamérica, ha completado dos años en recesión en el primer trimestre de este año, cuando el PIB del país se encogió un 5,4% respecto al mismo período de 2015, y la contracción de este año puede ser histórica, según los datos del Gobierno. La actual recesión es atribuida principalmente a la fuerte caída del consumo de las familias brasileñas, que fue del 6,3% en el primer trimestre frente al primer período del año pasado, como consecuencia del aumento del desempleo, el desplome de la renta y la subida de la inflación. Todo un problema.

No voy a discutir si fue con la mano o con el muslo, el caso es que gracias a esa jugada, Perú le ganó por la mínima a Brasil.  Los de Gareca a siguiente ronda y el ocho veces campeón a casa. De nada sirve reemplazar prácticamente todo aquel equipo que perdió 7-1 contra Alemania dos años atrás, si el técnico de turno prefiere a Filipe Luis, perfectamente adoctrinado al juego físico de Simeone, que al talento de Marcelo, con esto demuestra claramente que nada ha cambiado. Para este Brasil la posesión de la pelota es un castigo, jugar bonito está prohibido y ya perdí la cuenta de los años donde la selección pentacampeona del mundo dedica más tiempo a la fuerza y el ímpetu, que a recuperar la genialidad que metía miedo y alzaba títulos. Pocas gambetas, menos goles.

Es irónico que al país que tiene la cantera más grande de artistas, esto se le haya convertido en una maldición divina. La táctica tacaña de su entrenador no ayuda mucho, fútbol con gotero, futbolistas que corren más de lo que juegan y a los románticos que alguna vez tuvimos el privilegio de disfrutar del equipo de Tele Santana, nos sangran los ojos viendo picapiedras. Scolari se fue pero su fútbol se quedó, nuevas caras y ninguna idea, la canarinha no encuentra el rumbo; en la pasada Copa América el equipo de Dunga cayó por penales en cuartos contra Paraguay, en esta edición no ha superó la fase de grupos y en las eliminatorias mundialistas actualmente está fuera de Rusia 2018. La Seleção se empeña en ser algo que nunca fue y continúa infiel a la redonda.

Es irónico que Dunga hoy se queje de la eliminación de su equipo por un supuesto gol con la mano, pero no haya dicho nada en 1995 cuando era el capitán de Brasil en la Copa disputada en Uruguay y Tulio Maravilha bajó un balón también con la mano para anotar en cuartos contra Argentina (https://twitter.com/Capetok10/status/742334978411876352). Todo el mundo habla de goles ilícitos, pero nadie dice que la ‘verdeamarelha’ no pudo hacerle un gol a Ecuador o a Perú, ni que fue el único equipo en el Grupo B en conceder un gol a Haití, o de como a un equipo que trabaja mucho en defensa, le ganan la espalda en el centro de Andy Polo para gol fantasma peruano, e incluso en el gol anulado a los ecuatorianos. Demasiados fallos para semejante transbordador.

El nuevo presidente brasileño dice que es posible revertir la crisis, recuperar la confianza y el crecimiento; ojala el Scratch también logre salir de su laberinto. Por segunda vez en 100 años de historia de la Copa América, Brasil fue eliminado en primera ronda y después de la humillación alemana en el Mineirão más sus dos consecutivas eliminaciones en el torneo de selecciones más antiguo del planeta, el apoyo de la torcida está en su punto más bajo; ahora la CBF se escuda en que Dunga se está preparando para los Juegos Olímpicos, principal competición del año para el fútbol brasileño y el único trofeo que falta en sus vitrinas. El problema es que Brasil ya no se acuerda cuando era Brasil, el equipo sigue en caída libre y el orgullo perdido. Más sal a la herida.