Cabeza fría

07/3/2015

En mis 30 años, he sufrido tanto con la selección Colombia que después de la actuación de la Copa América, considero que lo más importante del torneo para la selección fue que en 180 minutos de juego, ni Brasil ni Argentina pudieron ganarle al equipo de Pekerman, a Brasil se le ganó, y con Argentina se empató, a pesar de las dificultades en juego. Asumo el partido de Venezuela como un accidente y el de Perú, considero que fue un partido disputado en el que los incas jugaron con el beneficio del empate a 0 y la gran actuación de su portero, que los salvó de tres jugadas claras de Falcao, James y Jackson.

Criticar a Don José Pekerman es muy fácil, así como hacen Carlos Antonio Vélez o Iván Mejía, los dos periodistas más oportunistas de la historia de Colombia, yo me aparto de esa posición dañina y quiero hacer un análisis particular, y con el único interés de aportar y no de entorpecer. Creo en el proceso de Colombia, pienso que hay muchas cosas buenas y que no se puede jugar siempre al nivel que tuvimos durante Brasil 2014.

Del análisis del partido frente a Argentina, partiré para hacer comentarios sobre los demás partidos, ratificando las cosas buenas, y mencionar algunas deficiencias que presentó Colombia durante el torneo.

Jugar frente a Argentina no es fácil, y si por diferentes cuestiones, no pueden empezar Abel Aguilar, Carlos Sánchez, Freddy Guarín o Edwin Valencia, el equipo va a sentir el bajón en esa zona, zona clave en el fútbol moderno, porque desde esa zona se genera el equilibrio de cualquier equipo actualmente. Allí radica la primera crítica a Don José, que se escogió mal a los 23, muchos pedían a Daniel Torres de Santa Fe, pero llamarlo, ¿habría solucionado algo?, ¿a quién habría sacado? Me imagino que a Mejía, un jugador que corrió los 90 minutos, respaldó el trabajo de Arias para doblar a Messi, y que recibió tarjeta amarilla al minuto 20 para corregir un error de un compañero.

Se habló mucho de la forma en cómo se debía plantear el partido frente a Argentina, con un solo recuperador sin lesión o suspensión, si jugar con Mejía como único volante defensivo, o si adaptar a James o Cardona en esa posición, si jugar con dos delanteros, si sacar a Falcao por no haber anotado en la fase de grupos. Pekerman decidió jugar con Mejía, acompañado de Ibarbo, James y Cuadrado por delante, con dos delanteros, Teo y Jackson, con Teo para realizar el trabajo asociado con los volantes, y James bajando a respaldar el trabajo de Mejía; a mi parecer, la mejor estrategia, el problema fue que Teo tocó cinco balones en 20 minutos y siempre dejó expuesto a Colombia, un mal momento individual, que no esperaba nadie, y que Argentina aprovechó todo el primer tiempo. ¿El cambio de Teo fue consecuencia del mal planteamiento inicial? Mi respuesta es no, y lo resumo con dos momentos que marcaron el cambio de Teo, y no por haberse planteado mal, Pekerman confió en él y Teo no devolvió dicha confianza. El delantero hace un pase atrás pero no lo hace a un compañero, se lo hace a Messi cuando Colombia va saliendo, Mejía tiene que corregir haciendo falta, y el único volante defensivo, se lleva la amarilla en 20 minutos; en otra salida por la derecha, la pierde, persigue al jugador argentino que le quitó el balón unos metros, y decide quedarse parado y voltearse a reclamarle a Cuadrado por no seguir a quien tiene la pelota, cuando la responsabilidad era totalmente suya, ¿qué podía hacer Pekerman ante esa falta de actitud? Un cambio a los 22 minutos e intentar ponerle compañía a Mejía que ya tenía amarilla.

Se criticó a Pekerman por poner a Falcao, se criticó a Falcao por no hacer goles, pero no era problema de hacer goles, era problema de generación de juego, ¿cuántas opciones tuvo Teo en toda la Copa América?, ¿cuántas claras le quedaron a Falcao? Si James y Cuadrado no estuvieron en su nivel y generaron lo que se esperaba, ¿quién habría dejado por fuera a uno u otro? Colombia jugó su mejor partido frente a Brasil, se presionó, se jugó, se crearon opciones, si bien es cierto, solo se hizo un gol, seríamos el único país en el mundo al que no le servirían delanteros como Falcao, Jackson, Bacca, Teo o Muriel, o ¿también creen que hubo mala voluntad de Pekerman al llevarlos a ellos y no a otros?

No vi ni escuché a nadie criticando la estrategia de usar a Arias para marcar a Messi, de darle la instrucción a Mejía de respaldarlo, y de cambiar en el segundo tiempo las marcas para que Zúñiga pasara a la izquierda. En ese momento, empezó lo mejor de Colombia frente a Argentina, se encontraron espacios en ataque, si bien es cierto, Argentina llegó pero para eso en el fútbol se juega con portero y defensores, porque ellos son indispensables así no cuesten tanto ni tengan tanto titulares en la prensa como los de adelante. Ospina lleva años a un gran nivel, Murillo llegó con la misión de reemplazar a Yepes y que bien lo hizo, Zapata demuestra que es uno con Colombia y otro en el Milan, Zúñiga y Arias cumplieron, pero de esto no se habla, es mejor culpar a Pekerman por no ser campeón, y pedir la eterna vuelta del Bolillo o Maturana, los amigos que dan primicias y titulares.

Colombia solo ganó una Copa América en su historia, nadie pidió la cabeza del Bolillo Gómez cuando Perú eliminó a Colombia hace cuatro años, Vélez y Mejía no estaban indignados porque había que respaldar el proceso. Hace un año eran héroes, nos creímos los mejores del mundo, nos sacó Brasil en cuartos del mundial, pero había agradecimiento y unión; ahora hay críticas destructivas, hay polarización frente a los jugadores, y el cuerpo técnico y desconfianza frente al futuro.

Que emocionales somos en Colombia, de la euforia a la tristeza sin punto medio, cabeza fría y mucha fe es lo que necesita nuestro equipo, Rusia 2018 nos espera, eso sí, con unión y patriotismo, no dejándonos llevar por los comentarios para desestabilizar de periodistas sin escrúpulos que analizan sobre la derrota pero nunca aportan comentarios constructivos en la víspera, siempre con el objetivo de aprovecharse para ver si les traen de vuelta sus inútiles amigos que estaban hundiendo el fútbol colombiano.