Aquella temporada 1994/1995

10/4/2017

El primer Mundial que vi de verdad como aficionado. La primera vez que de verdad veía los partidos con atención. Además, empezaba a conocer lo que era admirar a jugadores de clase mundial. Sumémosle que la selección Colombia estaba presente en USA 94 (luego me di cuenta lo que se siente que tu selección no vaya a un mundial). Y para concretar, veía al mejor equipo (en mi concepto) que le vi a este país (sí, fracasaron mal, pero que equipo por Dios)

Ese 94 también trajo un par de cosas maravillosas para el mundo del fútbol. En PSV, debutaba un muchacho brasileño, al cual tenían miedo de contratar, pero creían que podría ser una sensación mundial. Debutaba con gol en tan solo 9 minutos y desde ahí, su carrera solo irían en asenso. Europa empezaba a hablar de ‘O Fenómeno’. Ronaldo empezaba a bailar rivales y a inflar redes. Ya luego sabríamos que ese joven se volvería el mejor delantero del mundo.

También, en un partido amistoso, se empezaba a notar un muchacho que debutaba con la 14 de Francia. Velocidad, rapidez, técnica, habilidad, clase, gol. ¿Tanto en un solo jugador? Pues sí, y en ese debut la mandó a guardar dos veces. Amague, recorte y larga distancia para el primero, golpe de cabeza para el segundo. Zinadine Zidanese veía nacer internacionalmente con Les Blues, hacia su primer truco de magia dentro de una cancha. Ya sabemos cómo terminó esa historia.

En España, también se cocinaba una leyenda. “Mister, si quiere ganar, póngame”. Ase respondía ‘El Angel de Madrid’ a la pregunta si se sentía bien para jugar el derbi madrileño o si se pondría muy nervioso. Raúl, debutaría y se volvería un ídolo de la Casa Blanca. ¿Recuerdan ese primer gol que le marcó al Atleti? ¡Clase pura!

Rivaldo ya era figura en Palmeiras y media Europa miraba a ese mágico zurdo. Ay Europa, como te ibas a divertir con él; Stoichkov y Romario divertían al mundo con su fútbol. ¿Puede alguien definir mejor que Romario? De los mejores finalizadores que he visto; veía mi primer clásico español (5-0 a favor del Madrid) de la mano de Laudrup y Luis Enrique, con la novela que eso traía detrás; Shearer, un delantero que no se valoró tanto como se debía, rompía redes más que nadie en Inglaterra; el proceso de Hitzfield en Dortmund empezaba a dar resultados (muy buenos sabiendo de lo que venía el equipo), la Juve de Lippi o el Ajax de Van Gaal (no terminaría de escribir si nombró todo lo que ví).