A remar sin el ‘9’

03/22/2017

El mundial de Brasil 2014 ha sido para Colombia, la mayor gesta futbolística de su historia. El conjunto cafetero llegó como cabeza de serie; hizo puntaje perfecto en fase de grupos; se llevó el premio al goleador del torneo; y se quedó afuera en cuartos de final, frente al pentacampeón del mundo, que encima de todo ejercía de local (influyendo el pito del árbitro).

La dicha en Brasil no fue completa. La ausencia de su goleador histórico, aquel que labró el camino a punta de goles para volver a ubicar a su selección en este certamen 16 años después; fue el lunar, de lo que para muchos era la consagración de una generación privilegiada de jugadores.

Hoy, camino a Rusia 2018, Colombia tiene un panorama lleno de incertidumbre. Llega a una nueva fecha de eliminatoria en la que nuevamente se ve imposibilitada de utilizar al jugador que mejor presente estaba teniendo en el fútbol europeo. ‘El Tigre’, Radamel Falcao, venía retomando su mejor nivel y prueba de ello ha sido su gran presente en la Ligue 1, donde el Mónaco marcha puntero, y su extraordinaria presentación en Manchester ante el City de Guardiola, que derivó en la clasificación monegasca a cuartos de final de Champions League.

Ni Muriel, ni Zapata, ni Quiñones, ni Borja y ni siquiera Bacca han podido generar la confianza dentro de la hinchada , que genera ‘El Tigre’ de Santa Marta. La eliminatoria Sudamericana es sin duda, la más dura del mundo, y no es únicamente por el hecho de que para clasificarse hay que ganar sus partidos de alto nivel, sino que en ésta, importa mucho el cómo se gana y sobre todo por cuánto se gana.

Varias han sido las eliminatorias en las que los cupos directos y el repechaje han estado sujetos al gol diferencia. Colombia lo sabe muy bien, pues en su camino al Mundial de Corea y Japón en 2002, quedó afuera por la mísera diferencia de un gol.

Si en el camino a 2014 la sobre oferta de goleadores era un problema con los Jackson, Teo, Falcao y Bacca; el presente de la selección marca una fuerte carencia a la hora de embocar el balón en el área rival. En esta convocatoria el equipo nacional carece de un 9 que haga temblar a los defensas rivales. El fútbol es cuestión de goles, y más esta eliminatoria; Pekerman lo sabe, y por ello seguro que hoy maldice y maldice la hora en la que Falcao se volvió a lesionar.